El Banco Central logró cumplir por primera vez la meta de acumulación de reservas internacionales netas establecida en el programa firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en abril de 2025, uno de los principales compromisos del plan económico del Gobierno.
La entidad monetaria adquirió este viernes otros US$ 100 millones, lo que permitió elevar las reservas brutas hasta los US$ 48.237 millones. De acuerdo con estimaciones privadas, el stock de reservas internacionales netas acumulado durante el primer semestre alcanzó aproximadamente los US$ 6.300 millones bajo la metodología utilizada por el organismo, muy por encima de los US$ 3.500 millones comprometidos para la primera revisión.
El desempeño representa un giro respecto de lo ocurrido durante 2025, cuando el país no logró alcanzar el objetivo pactado y cerró el año con un desvío cercano a los US$ 10.000 millones. En aquella oportunidad, el FMI atribuyó el incumplimiento al proceso de dolarización de carteras previo a las elecciones legislativas y a la necesidad de intervenir en el mercado cambiario para contener la presión sobre el tipo de cambio.
Como consecuencia de ese escenario, el Gobierno debió solicitar una dispensa al organismo internacional y acordó una recalibración de las metas fijadas para 2026.
Ahora, con el objetivo semestral ampliamente superado, el Banco Central quedó muy cerca de cumplir también la meta prevista para todo el año, establecida en US$ 8.000 millones. Según cálculos de la consultora Equilibra, todavía restan alrededor de US$ 1.700 millones para alcanzar ese compromiso.
Con este resultado, el desafío para la segunda mitad del año pasa a concentrarse en consolidar el fortalecimiento de las reservas internacionales y afrontar con mayor respaldo financiero un 2027 que estará marcado por importantes vencimientos de deuda y un nuevo calendario electoral.





















