El conflicto salarial entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las empresas de transporte del interior continúa sin resolución y vuelve a poner en discusión el financiamiento del sistema. Mientras los trabajadores reclaman la equiparación de sus salarios con los del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las empresas sostienen que no cuentan con recursos para afrontar el acuerdo y advierten que un nuevo aumento del boleto podría profundizar la caída de pasajeros.
En diálogo con Qué temprano que arrancaste, el representante de FATAP Gerardo Ingaramo explicó que el acuerdo firmado en julio genera una deuda que actualmente ronda los $750.000 por trabajador. Dentro de ese monto, precisó, hay un retroactivo de $470.000 por empleado que las empresas del interior aseguran no estar en condiciones de afrontar.
“Las cámaras del AMBA firman un acuerdo con el Gobierno Nacional que le aporta los fondos. Entonces la diferencia nuestra es que no tenemos los fondos”, señaló Ingaramo, al marcar una de las principales diferencias entre el esquema de financiamiento del AMBA y el que reciben las empresas del interior.
Las compañías habían propuesto inicialmente un incremento del 2% para julio, otro 2% para agosto y un 2% para septiembre, pero la propuesta fue rechazada por la UTA. En la última audiencia, FATAP planteó un aumento del 10,5% desde septiembre, con el objetivo de alcanzar el nivel salarial vigente en el AMBA.
El problema, explicó Ingaramo, está en el retroactivo acumulado. “No podemos pagar el retroactivo, que son 470 mil pesos por trabajador, porque no tenemos los fondos. Hipotecaríamos el futuro de las empresas si tenemos que hacerle frente a eso”, advirtió.
Menos pasajeros y más presión sobre el boleto
La discusión salarial se da además en un escenario de fuerte caída de la demanda. Ingaramo aseguró que el transporte del interior perdió un 18% de pasajeros durante el último mes, una baja que vinculó con la desocupación, el mayor uso de motocicletas, los viajes a pie y los paros universitarios, entre otros factores.
“Si firmamos el acuerdo y sigue cayendo pasajeros, después no podemos pagar y después tenemos que concursar las empresas y después quedan trabajadores”, planteó el dirigente de FATAP.
En ese contexto, el empresario sostuvo que aumentar nuevamente el boleto no aparece como una solución sostenible. “No creo que la alternativa sea el aumento de tarifas en ningún lado del país. Hay que buscar alguna alternativa de solución”, afirmó.
Ingaramo también comparó el financiamiento del transporte en Santa Fe con el de Rosario. Señaló que la Municipalidad de Santa Fe aporta actualmente $150 millones, mientras que Rosario destina más de $5.000 millones a su sistema de transporte.
Otro de los puntos planteados por FATAP es el costo de las gratuidades. Según Ingaramo, el 15% de los viajes en el transporte urbano son gratuitos, lo que representa alrededor de 300 mil viajes mensuales. “Esa plata hoy la aporta el que paga el boleto más caro”, cuestionó, y propuso que esos beneficios sean compensados mediante un fondo específico.
Reclamo de fondos y una nueva reunión el 16 de septiembre
Ante la falta de acuerdo, FATAP reclama que Nación, Provincia y municipios aporten recursos para sostener el sistema. A nivel nacional, además, las empresas pidieron una reducción temporal de los impuestos sobre los combustibles.
“Un litro de gasoil o de nafta paga 900 pesos al Estado nacional de impuesto. Estamos pidiendo que 300 pesos, por lo menos al transporte de todo el interior, por 180 días”, explicó Ingaramo. Según sostuvo, la medida permitiría reducir costos y liberar recursos para afrontar las obligaciones salariales.
El representante empresario también cuestionó la diferencia entre los recursos destinados al transporte del AMBA y los que recibe el interior. “El AMBA sí tiene aportes en lo relacionado al subsidio al transporte”, afirmó, y reclamó una discusión de fondo sobre el esquema de financiamiento.
La próxima instancia de negociación entre las partes será el 16 de septiembre. FATAP sostiene que puede comenzar a pagar desde septiembre el salario acordado para el AMBA, más los viáticos, pero insiste en que no está en condiciones de afrontar el retroactivo sin nuevas fuentes de financiamiento.





















