Mauricio Macri volverá a Santa Fe en medio de la creciente tensión política entre un sector del PRO y el gobierno de Javier Milei. El exmandatario nacional llegará el próximo 5 de junio a la capital provincial con el objetivo de recuperar protagonismo, mostrar capacidad de construcción política y fortalecer la estructura partidaria en una provincia clave para el escenario nacional.
La actividad se enmarca dentro de la gira denominada “El próximo paso”, una serie de encuentros impulsados por el líder del PRO para reposicionarse dentro de la discusión política y sostener el peso territorial del espacio amarillo frente al avance de La Libertad Avanza.
Uno de los principales objetivos del desembarco será concretar una foto política con el gobernador santafesino, Maximiliano Pullaro. Aunque el mandatario provincial evitaría participar de un acto partidario del PRO, existen conversaciones para que ambos mantengan un encuentro institucional en la Casa Gris.
La organización de la visita está encabezada por la diputada provincial Gisela Scaglia, una de las dirigentes más cercanas a Macri en Santa Fe y una de las voces que viene respaldando públicamente la necesidad de que el PRO conserve identidad propia dentro de la oposición.
También forman parte del armado dirigentes y funcionarios vinculados al espacio amarillo en la provincia, entre ellos Sebastián Mastropaolo y Cristian Cunha, quienes trabajan en la convocatoria de intendentes, legisladores, concejales y referentes políticos de distintos puntos del territorio santafesino.
En paralelo, los organizadores analizan ampliar la convocatoria a dirigentes de Entre Ríos para darle mayor volumen regional al encuentro. La definición dependerá de cuestiones logísticas que se resolverán en los próximos días.
La visita de Macri se produce en un contexto de fuertes debates internos dentro del PRO. Mientras algunos sectores impulsan una diferenciación más marcada respecto del oficialismo nacional, otros dirigentes promueven acuerdos electorales con La Libertad Avanza para conservar poder territorial en distintas provincias.
Con este nuevo desembarco en Santa Fe, el expresidente buscará enviar una señal de fortaleza política y mostrar que el PRO todavía mantiene estructura, dirigentes y capacidad de articulación en uno de los distritos más importantes del país.





















