Tras un relevamiento detallado junto al INTA, el Gobierno de Santa Fe propuso la declaración de emergencia y desastre agropecuario para 19 distritos de la provincia. La medida responde a los excesos hídricos registrados durante abril, que golpearon con fuerza tras cuatro años de sequía ininterrumpida.
En diálogo con LT9, el secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras, explicó que la situación es heterogénea pero crítica en puntos específicos: “Pasamos de una ‘Niña’ a un ‘Niño’ con eventos de mucho milimetraje en pocas horas. En departamentos como 9 de Julio y Vera, todavía hay niveles de agua que complican todo el escenario”, advirtió.
Los distritos alcanzados
La declaración comprende a 16 localidades del norte santafesino:
- Departamento 9 de Julio: Villa Minetti, San Bernardo, Gato Colorado, Pozo Borrado, Tostado, Gregoria Pérez de Denis, Santa Margarita y Logroño.
- Departamento Vera: Fortín Olmos, Garabato, Los Amores, Golondrina, Intiyaco, Cañada Ombú y Los Tábanos.
- Departamento General Obligado: Villa Guillermina.
A estos se suman los tres distritos del cordón verde santafesino: Santa Fe capital, Recreo y Monte Vera, debido a las graves pérdidas en el sector hortícola.
Beneficios para el productor: Emergencia vs. Desastre
Mántaras aclaró que la declaración oficial permite activar herramientas de alivio fiscal y financiero:
- Emergencia (afectación entre 50% y 80%): Implica la prórroga de vencimientos de impuestos y suspensión de juicios o intereses hasta 180 días después de terminado el plazo.
- Desastre (afectación mayor al 80%): Contempla la condonación o exención directa del Impuesto Inmobiliario Rural.
A nivel nacional, el secretario destacó que se busca homologar la “venta forzosa” para la ganadería: “Si un productor pierde forraje por el agua y tiene que sacar animales antes de tiempo, esa operación no tributará ganancias bajo determinadas condiciones. Es clave para que puedan tomar mejores decisiones en un momento auspicioso para los precios pero complejo por el clima”, señaló.
Impacto en el cordón hortícola
Sobre la situación en la capital y zona de quintas, el funcionario detalló que, si bien no estaba todo implantado, lo que había en tierra sufrió pérdidas de entre el 70% y el 90%. “Fue un golpe fuerte para el quintero; estamos evaluando asistencia financiera directa para recomponer ese aparato productivo, dada la importancia que tiene para el abastecimiento de toda la región”, concluyó.





















