El presidente del Comité Olímpico Argentino y ODESUR valoró el trabajo conjunto de dirigentes, entrenadores, clubes y deportistas, ponderó el sistema deportivo argentino. “Será una fiesta del deporte sudamericano”, aseguró, de cara a la competencia que comienza el 12 de septiembre.
A menos de un mes de uno de los acontecimientos deportivos más importantes que organizará la Argentina durante este ciclo olímpico, Mario Moccia ya vive los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, en donde además de la ciudad capital de la provincia o ciudades como Rafaela y Rosario serán epicentro de emociones.
El presidente del Comité Olímpico Argentino (COA) y de la Organización Deportiva Suramericana (ODESUR) dialogó con DEPORTV en la ceremonia que marcó el cierre de una nueva temporada de la Liga Federal de Básquet, organizada por la Confederación Argentina de Básquet.
Los Juegos Suramericanos rodean a una competencia que reunirá a más de 4.000 atletas de 15 países y convertirá al territorio argentino en el centro del deporte continental entre el 12 y el 26 de septiembre.
En las últimas semanas, Moccia estuvo involucrado directamente en la etapa final de preparación de Santa Fe 2026, desde el encendido del Fuego Suramericano en Bolivia, desde Tiwanaku, y su posterior traslado hacia la Argentina hasta las inspecciones de obras, instalaciones, Villas Suramericanas y la revisión de los componentes operativos de los Juegos.
Además, con Comisión de Seguimiento de ODESUR recorrió Santa Fe, Rafaela y Rosario y posteriormente el Comité Ejecutivo, encabezado por el propio dirigente argentino, evaluó infraestructura, transporte, alojamiento, alimentación, voluntariado, ceremonias, comunicaciones y operación deportiva. El balance oficial fue favorable.
La ansiedad aumenta a medida que se acerca el 12 de septiembre. El máximo dirigente del olimpismo nacional no la oculta y la combina con emoción y la responsabilidad que representa tener a la Argentina como anfitriona del principal encuentro multideportivo de Sudamérica.
“Estamos con mucha ansiedad, nerviosismo, pero también con mucha emoción. A 25 días del inicio de los Juegos y la verdad que estuvimos toda la semana pasada trabajando, primero en Bolivia, en Tiwanaku, acompañando el Fuego Suramericano rumbo a Rosario para iniciar el tour de la antorcha recorriendo toda la provincia; y después, con la Comisión de Seguimiento, haciendo una recorrida por Santa Fe, Rafaela y Rosario para ver cómo se encontraban las obras, que ya se están inaugurando de cara a los Juegos”, explicó.
“Luego tuvimos también el Comité Ejecutivo de ODESUR para analizar todos los detalles de los Juegos, así que estamos ciento por ciento enfocados para iniciar el día 12 de septiembre esta fiesta del deporte sudamericano”, agregó.
El Fuego Suramericano fue encendido el 12 de agosto en Bolivia, exactamente un mes antes de la inauguración, como uno de los grandes símbolos de una cuenta regresiva que posteriormente continuó en territorio argentino.
La etapa de planificación ya dio lugar a la operación. Las últimas inspecciones encabezadas por ODESUR se concentraron justamente en aquellos aspectos que, una vez iniciados los Juegos, serán prácticamente invisibles para el público, pero determinantes para su funcionamiento: presupuesto, licitaciones, equipamiento, alojamiento, alimentación, transporte, servicios para las delegaciones, voluntarios, ceremonias, comunicación, acreditaciones y operación deportiva.
El dirigente profundizó sobre un modelo que excede la búsqueda inmediata de una medalla: “Además, ese semillero nos permite siempre nutrir nuestras selecciones con los mejores deportistas y después tratar de trabajarlos en el desarrollo, en el crecimiento y en la proyección”, valoró.
Y puso especialmente el foco sobre los deportes colectivos: “En los deportes de equipo marcamos la diferencia siempre porque nuestras ligas, nuestras competencias semanales son realmente importantes, y en muchos deportes más nos marcan la diferencia”.
Los nombres que llegan a un Juego Olímpico, un-Mundial o una gran competencia internacional representan solamente la parte más visible de una estructura mucho mayor. Por cada Agostina Hein en la natación o José “Maligno” Torres en BMX que logra instalarse entre las referencias del deporte argentino existen miles de chicos que comienzan su recorrido en una pileta, una pista, un gimnasio, una cancha o un club de barrio.
Ese entramado es el que Moccia considera diferencial. “Creo que es fundamental apuntar a fortalecer el trabajo que hacen los clubes con una coordinación municipal, provincial y nacional para que sigan no solo proyectando chicos, sino también ayudarlos a su formación, a contenerlos de los riesgos que tiene el tiempo libre mal utilizado y a generar buenas personas que además hagan deporte”, sostuvo el presidente del Comité Olímpico Argentino.





















