Las proyecciones meteorológicas para el próximo verano generaron expectativas sobre las condiciones que tendrá el tiempo en Argentina durante diciembre, enero y febrero. Los especialistas advierten sobre la posibilidad de que se registren temperaturas inferiores a los promedios históricos en gran parte del territorio nacional, aunque aclaran que esto no significa que no habrá jornadas de calor intenso.
Qué significa la anomalía térmica prevista
Las anomalías negativas indican que las temperaturas podrían ubicarse por debajo de los valores habituales para la época. Sin embargo, no implican necesariamente un verano frío, sino una estación con registros térmicos más moderados que los normales.
Entre los factores que podrían influir en esta tendencia se encuentra el aumento de la nubosidad y la presencia de dinámicas atmosféricas regionales que limitan la radiación solar.
El Litoral, en alerta por la crecida de los ríos
En paralelo, las intensas precipitaciones registradas en la cuenca alta del Plata provocaron un aumento del caudal de los ríos Paraná y Uruguay, con consecuencias en distintas localidades de Corrientes y Entre Ríos.
De acuerdo con los registros del Reporte Hidrometeorológico de Prefectura Naval Argentina, 17 puertos del noreste y el Litoral argentino se encontraban en situación de alerta o nivel de evacuación. De ese total, ocho habían superado las alturas de evacuación y otros nueve permanecían en alerta.
La evolución de los niveles de los ríos continúa bajo seguimiento ante el impacto de las lluvias en las principales cuencas de la región.





















