Atlético Tucumán mostró autoridad de principio a fin y consiguió una clasificación sin sobresaltos en la Copa Argentina. En el estadio Marcelo Bielsa de Rosario, el equipo dirigido por Julio César Falcioni superó con claridad a Talleres de Córdoba por 3-0 y se aseguró un lugar en los octavos de final del torneo federal.
Desde el comienzo del partido, el conjunto tucumano impuso condiciones y golpeó rápidamente. Apenas transcurridos unos minutos, Renzo Tesuri aprovechó una desatención defensiva y abrió el marcador para encaminar la noche del Decano, que dominó el desarrollo con orden táctico, presión y efectividad.
Talleres, que afrontó el encuentro bajo la conducción interina de Ezequiel Carboni tras la salida de Carlos Tevez, nunca logró acomodarse en el partido. El equipo cordobés mostró muchas dificultades para generar juego y sufrió cada avance de Atlético Tucumán, que manejó los tiempos y tuvo las situaciones más claras.
En el complemento, el Decano terminó de justificar su superioridad. Lautaro Godoy amplió la diferencia con una buena definición luego de una jugada colectiva y dejó a Talleres obligado a buscar una reacción que nunca llegó. Con espacios y mayor tranquilidad, Atlético manejó el encuentro hasta que Nicolás Laméndola apareció para marcar el tercero y sentenciar definitivamente la historia.
La victoria no dejó dudas y reflejó el gran trabajo colectivo del equipo tucumano, que fue mucho más intenso y efectivo que su rival durante los 90 minutos. Además, el conjunto de Falcioni mostró solidez defensiva y prácticamente no sufrió situaciones de peligro.
Con este triunfo, Atlético Tucumán se instaló entre los 16 mejores de la Copa Argentina y ahora aguardará por el ganador del cruce entre Unión e Independiente para conocer a su próximo rival.
Para Talleres, en cambio, la eliminación profundiza un momento complejo marcado por cambios recientes en el cuerpo técnico y la necesidad de encontrar rápidamente una recuperación futbolística de cara a lo que viene en la temporada.





















