El defensor repasó los momentos deportivos más importantes de sus ocho años en Santa Fe y destacó dos procesos que marcaron una etapa en la historia reciente del club.
Entre clasificaciones internacionales, campañas memorables y peleas por la permanencia, Claudio Corvalán acumuló experiencias de todo tipo durante su extensa etapa en Unión.
A la hora de elegir los momentos deportivos más importantes, el ex capitán puso el foco en dos ciclos que considera fundamentales para el crecimiento del club.
El primero fue el encabezado por Gustavo Munúa. “Cuando ya estaba más afianzado dentro del club, la Copa Sudamericana que hicimos con Munúa fue uno de los mejores momentos que vivimos”.
Corvalán recordó especialmente la dificultad de aquella fase de grupos. “Nos tocó Fluminense, Junior de Barranquilla y Oriente Petrolero. Era un grupo muy difícil y en ese formato clasificaba solamente el primero. Haber pasado fue algo muy importante para nosotros”. “Después nos tocó Nacional y nos costó porque tuvimos varias lesiones importantes. Nos faltó recambio para seguir creciendo en la competencia”.

Pero si hay un equipo que el defensor recuerda especialmente por su funcionamiento es el que dirigió Cristian González. “El Unión del Kily tuvo momentos en los que hablaba todo el país. Cuando pasa eso es porque estás haciendo las cosas bien”.
Aquel equipo protagonizó una remontada histórica luego de pelear por la permanencia. “Arrancamos sabiendo que había que ganar o ganar para salvarnos. Después de perder con Belgrano fue un golpe durísimo, pero el grupo reaccionó”.
“Prácticamente jugamos el partido contra Tigre descendidos. Era una situación límite y el equipo respondió”.
Después de superar aquel momento crítico, Unión cambió radicalmente su imagen. “Hicimos un torneo muy bueno. Le ganamos a Vélez, a Racing, a Boca, a San Lorenzo y terminamos clasificándonos a una
copa internacional”.
Corvalán considera que el crecimiento de varios futbolistas fue una consecuencia directa de ese proceso. “Por algo después se fueron Zenón, Mosqueira, Luna Diale, Balboa, Orsini, Simón Rivero y varios más. Había jugadores que estaban en un nivel muy alto”.
Incluso reveló que durante ese período estuvo cerca de marcharse, pero una charla con el Kily González modificó su decisión. “Me dijo que si yo me iba, él también se tenía que ir porque no quedaban referentes en un plantel lleno de chicos. Ahí decidí quedarme”.
Una decisión que, con el tiempo, terminó convirtiéndose en otro de los capítulos más significativos de una historia que quedará ligada para siempre a Unión.





















