La Selección Argentina comienza a transitar una nueva era después del retiro internacional de Lionel Messi. Con los amistosos de noviembre cada vez más cerca, una de las grandes incógnitas era quién utilizaría la histórica camiseta número 10 que el rosarino llevó durante casi dos décadas.
Sin embargo, la AFA y el cuerpo técnico de Lionel Scaloni decidieron que el dorsal quedará vacante en los próximos compromisos frente a Uruguay y Costa Rica.
La determinación es posible porque la FIFA no exige numeración consecutiva en los amistosos internacionales. De esta manera, ningún futbolista heredará inmediatamente el número que acompañó a Messi durante su extraordinaria trayectoria con la Albiceleste.
¿Quién será el nuevo dueño de la camiseta 10?
La posibilidad de volver a ver ese dorsal apunta a marzo de 2027, cuando está previsto el comienzo de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial 2030, aunque todavía resta definir el calendario y el formato.
Entre los principales candidatos aparecen Thiago Almada y Franco Mastantuono, quienes ya utilizaron la camiseta 10 durante ausencias de Messi.
Otro nombre que gana protagonismo es Nicolás Paz, una de las grandes apuestas del recambio generacional. El futbolista del Como viene sumando minutos, goles y buenas actuaciones con la Selección.
También figuran jugadores de mayor recorrido internacional, como Lautaro Martínez y Julián Álvarez, dos referentes ofensivos que podrían asumir semejante responsabilidad. A ellos se suman Alexis Mac Allister y Enzo Fernández, mediocampistas consolidados en la elite europea y con condiciones para convertirse en referentes de esta nueva etapa.
Cuándo vuelve a jugar Argentina
El primer compromiso sin Messi será el viernes 13 de noviembre ante Uruguay, en La Bombonera. Posteriormente, el martes 17, el seleccionado enfrentará a Costa Rica en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba.
Ambos encuentros servirán para que Scaloni comience a definir el funcionamiento de un equipo que deberá acostumbrarse a competir sin su máxima figura. Mientras tanto, la camiseta número 10 permanecerá sin dueño, a la espera del futbolista que asuma uno de los mayores desafíos simbólicos del fútbol argentino: heredar el número de Lionel Messi.





















