El debate por una nueva Ley de Biocombustibles volvió a instalarse en el Congreso y abrió una fuerte discusión entre distintos sectores productivos. Desde Santa Fe, referentes de la industria aseguran que el proyecto impulsado por el Gobierno nacional podría perjudicar a las pequeñas y medianas empresas dedicadas a la producción de biodiésel.
La advertencia surgió durante una reunión conjunta de las comisiones de Energía y Presupuesto del Senado, donde se analizan distintas iniciativas para modificar la Ley 27.640.
Dos modelos en discusión
El principal punto de conflicto gira en torno a la participación que tendrán las pymes dentro del mercado de biocombustibles.
Según plantean desde la Cámara Santafesina de Energías Renovables (Casfer), el proyecto respaldado por la Nación propone aumentar el porcentaje obligatorio de bioetanol en los combustibles hasta el 15%, pero mantiene condiciones en el biodiésel producido por empresas independientes.
Además, la iniciativa habilita mecanismos que permitirían a las petroleras incorporar parte del biodiésel mediante procesos propios, una situación que genera preocupación entre las plantas elaboradoras que actualmente abastecen el mercado interno.
La propuesta que impulsa Santa Fe
Frente a ese escenario, el Gobierno de Santa Fe y el Ministerio de Desarrollo Productivo presentaron una alternativa construida junto a las cámaras empresariales del sector.
La propuesta provincial plantea elevar también al 15% el corte obligatorio de biodiésel, una medida que permitiría ampliar la demanda y generar espacio para que participen tanto las grandes empresas como las pymes.
Además, busca establecer reglas diferenciadas entre compañías integradas y no integradas, imponiendo un 40% de participación para las Pyme, con el objetivo de evitar que las firmas con mayor poder económico concentren una porción cada vez mayor del mercado.
La preocupación de las pymes
Santa Fe concentra cerca del 82% de la capacidad productiva de biodiésel del país y alberga buena parte de las plantas que abastecen el mercado nacional.
Desde el sector advierten que muchas de esas empresas podrían perder competitividad frente a grandes grupos industriales que controlan toda la cadena de producción, desde la materia prima hasta la elaboración final del combustible.
Por ese motivo, reclaman que cualquier modificación de la ley contemple mecanismos que garanticen la participación de las pequeñas y medianas industrias que generan empleo y actividad económica en distintas localidades santafesinas.
Una industria clave para Santa Fe
La discusión legislativa es seguida de cerca por el Gobierno provincial debido al peso que tiene la actividad en la economía santafesina.
Empresarios y autoridades provinciales coinciden en que el nuevo marco regulatorio debe contemplar la realidad productiva de las provincias que lideran la producción de biocombustibles y garantizar condiciones que permitan sostener inversiones, empleo y crecimiento industrial.
Mientras el debate continúa en el Senado, las pymes santafesinas buscan que la futura legislación no sólo promueva el uso de energías renovables, sino que también preserve la participación de los actores que impulsaron el desarrollo del sector durante las últimas décadas.





















