San Lorenzo comenzó la preparación para la segunda parte de la temporada con una noticia que alteró todos los planes. Gustavo Álvarez presentó su renuncia como director técnico y dejó vacante el cargo justo en la antesala del regreso a los entrenamientos.
La salida del entrenador tomó por sorpresa al mundo azulgrana, que esperaba el inicio de la pretemporada con el objetivo de mejorar la campaña realizada en el primer semestre. Ante este escenario, el plantel quedó momentáneamente bajo la conducción de Walter Perazzo, coordinador del área de fútbol, quien encabezó las primeras actividades.
Álvarez había asumido en marzo con la misión de enderezar el rumbo del equipo tras la salida de Damián Ayude. Sin embargo, su ciclo fue breve y no logró consolidar una identidad futbolística ni obtener la regularidad necesaria para afianzarse en el cargo. En total dirigió 13 encuentros oficiales, con un balance de tres triunfos, siete empates y tres derrotas.
La situación se produce además en un contexto institucional de renovación. Hace pocas semanas, Marcelo Culotta fue elegido presidente de la entidad y comenzó una nueva gestión que ahora deberá afrontar una decisión clave: la contratación del entrenador que encabezará el proyecto deportivo para lo que resta del año.
Mientras tanto, comenzaron a surgir nombres para ocupar el banco de suplentes. Uno de los candidatos que aparece con fuerza es Rubén Darío Insua, un técnico identificado con la institución y que recientemente finalizó su vínculo con Barracas Central. Su conocimiento del club y el respaldo de buena parte de los hinchas lo posicionan como una de las principales alternativas.





















