El Ingeniero del Instituto nacional del Agua (INA), Juan Borus, brindó por LT9 precisiones sobre la evolución de la crecida del río Paraná y el impacto en la ciudad de Santa Fe.
En diálogo con “Está Pasando”, el especialista alertó que la onda de crecida se extenderá durante todo noviembre y la primera mitad de diciembre.
En este sentido, explicó que a la crecida le está costando tomar el valle fluvial por los años de sequía, aunque terminará haciéndolo. “Todo el volumen de agua va a terminar llegando al estuario, al río de la Plata, de eso no hay ninguna duda. Este proceso de propagación abarcará todo el mes de noviembre y la primera mitad de diciembre” detalló.
Borus remarcó el ritmo más lento de crecimiento permitió adoptar las medidas necesarias para el retiro de la hacienda de zona de islas y los preparativos para las viviendas construidas en zonas inundables.
El rol de las represas
En comparación con grandes crecidas históricas como la de 1983, el representante del INA en Santa Fe remarcó que el sistema institucional y de respuesta ante emergencias se encuentra “bastante mejor que en todas las ocasiones anteriores”, destacando también el rol de los medios de comunicación frente a la desinformación en redes.
Por otro lado, al analizar el impacto de las obras de infraestructura, aclaró que las presas de embalse poseen una capacidad de regulación acotada. Explicó que gran parte de esta crecida se originó por lluvias caídas en la región no regulada de la alta cuenca del Paraná, donde no hay embalses. A esto se suma un mayor uso del suelo y una frontera agrícola más extendida, lo que acelera los tiempos de escurrimiento del agua hacia el río.
Finalmente, el Ing. Juan Borus insistió en la importancia de informarse a través de canales oficiales, como los reportes que realiza el INA y el Servicio Meteorológico Nacional, para la toma de decisiones coordinadas en cada sector.





















