La investigación por el caso de Bruno Riboldi, conocido en redes como “La Joya Agro”, dio un giro clave en las últimas horas. La Justicia de Santa Fe descartó que se trate de un simple hecho de abigeato y comenzó a profundizar en la relación comercial que mantenía con el principal imputado, Nicolás Coscia.
En este contexto, la defensa de Coscia presentó una serie de chats que, según sostienen, evidencian el vínculo entre ambos y el conocimiento compartido de las operaciones ganaderas realizadas.

Por su parte, el fiscal Ramiro Martínez mantiene la imputación por defraudación por abuso de confianza en el marco de una relación comercial.

De acuerdo a la investigación, Riboldi y Coscia trabajaban bajo un sistema conocido como capitalización de hacienda, una modalidad en la que uno aporta los animales y el otro el campo para su engorde, compartiendo luego las ganancias. Las operaciones se realizaban en un establecimiento rural de Santa Teresa.

Los chats incorporados a la causa revelan la preocupación de Riboldi por el cobro del dinero. “Necesito toda la plata sí o sí” y “confío en vos 100%”, escribió, dejando entrever la urgencia económica y el grado de confianza en su socio.
La operatoria bajo la lupa incluye la venta de 161 bovinos a una firma santafesina y su posterior traslado a un campo en Chabás. Según la acusación, además se gestionaron guías de traslado por un total de 190 animales.
El conflicto estalló públicamente cuando Riboldi denunció el faltante de hacienda a través de un video viral. El valor estimado de los animales supera los 300 millones de pesos, lo que da dimensión al caso.
Tras un operativo de la Dirección General de Seguridad Rural “Los Pumas”, se lograron recuperar 161 animales en un feedlot, mientras que aún resta determinar el paradero de otros 29.
En su descargo, Riboldi aseguró: “Tengo la trazabilidad de esa hacienda, siempre fue de mi propiedad”, y negó haber tenido una sociedad comercial, afirmando que se trataba únicamente de un servicio de engorde.
Sin embargo, desde la investigación remarcan que existen contradicciones. Incluso, un encargado del campo donde estaban los animales indicó que “nunca vio la cantidad de 190 animales” denunciados.
La causa continúa en plena investigación y no se descartan nuevas imputaciones o avances en los próximos días, en un caso que sacude al sector agropecuario y genera fuerte repercusión en redes sociales.






















