Cuarenta años después de una de las páginas más recordadas de la historia de los Mundiales, la pelota que estuvo en los pies y en la mano de Diego Maradona durante aquel inolvidable Argentina-Inglaterra cambió de dueño. La Adidas Azteca utilizada en los cuartos de final de México 1986 fue subastada por 3,35 millones de dólares en Heritage Auctions, en Dallas, Estados Unidos.
El valor alcanzado fue importante, aunque quedó muy por debajo de las expectativas iniciales. La casa de subastas había estimado que el balón podía llegar a los 10 millones de dólares, mientras que la puja comenzó en 2,5 millones.
La importancia de la pieza está directamente relacionada con lo ocurrido el 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca. Allí, Maradona marcó primero la recordada Mano de Dios y, apenas unos minutos después, protagonizó el Gol del Siglo, una corrida desde su propio campo que terminó con una definición inolvidable ante Peter Shilton.
El árbitro de aquel encuentro, el tunecino Ali Bennaceur, conservó la pelota durante más de tres décadas. Según la documentación presentada en la subasta, el juez se quedó con el balón inmediatamente después del partido y pidió a los demás árbitros presentes que lo firmaran como testigos.
La autenticidad también fue respaldada mediante fotografías y una carta firmada por Bennaceur, quien aseguró que se trató de la única pelota utilizada durante aquel encuentro. Heritage Auctions la presentó como “potencialmente el balón más famoso de la historia de cualquier deporte”.
Sin embargo, el precio quedó lejos del récord alcanzado por otra reliquia del mismo partido. En 2022, la camiseta que Maradona utilizó ante Inglaterra fue vendida por unos 9,3 millones de dólares, mientras que el récord absoluto para un objeto deportivo pertenece a una camiseta de Babe Ruth, subastada por 24,12 millones de dólares en 2024.
Ahora, aquella pelota que fue testigo directo de dos de los goles más icónicos de Diego se suma a la lista de objetos deportivos que, con el paso del tiempo, se transformaron en auténticos tesoros.





















