La situación laboral en el frigorífico Don Juan de la ciudad de Santa Fe atraviesa un momento determinante. Tras sufrir una paralización de actividades de entre 60 y 70 días y el posterior despido del total de su plantilla de personal, la intervención del Ministerio de Trabajo provincial y el gremio permitió reincorporar a 25 operarios en el marco de una reestructuración de la empresa.
En diálogo con “Qué temprano que arrancaste”, el secretario general de la Federación de Obreros de la Carne, Daniel Roa, explicó que la firma atravesaba “una dificultad extrema” por factores financieros y de mercado. “Estuvieron más de dos meses sin producir manteniendo la relación de dependencia, pero la situación se agravó cuando despidieron a todo el personal. Pedimos la intervención del Ministerio de Trabajo y, a través de una conciliación, logramos reincorporar a 25 trabajadores para una reestructuración real”, señaló el dirigente.
Asimismo, Roa destacó el acompañamiento de la cartera laboral santafesina conducida por Roald “Coco” Báscolo y remarcó la importancia de sostener el establecimiento en pie. “La prioridad del Gobierno y del sindicato es garantizar la fuente de trabajo. Si una empresa cierra, no cobra nadie: ni los trabajadores sus indemnizaciones ni los acreedores. Estamos haciendo un esfuerzo enorme para que esto llegue a buen puerto” señaló.
Actualmente, la planta retomó la faena y producción, aunque a niveles inferiores respecto de su capacidad habitual. Respecto al resto de los operarios que no formaron parte de la primera tanda de reincorporaciones (alrededor de 27 trabajadores), el referente sindical precisó que varios de ellos, poseedores de oficios calificados como charqueadores o desposteadores, ya se han insertado en otros frigoríficos de la región, mientras que otros optaron por avanzar en reclamos por la vía judicial.
Crítica situación económica
Durante el reportaje, el titular de la Federación de Obreros de la Carne trazó una dura radiografía del panorama económico regional y nacional, contrapuesta a las visiones optimistas oficiales.
“La única verdad es la realidad que viven los trabajadores. Vas al supermercado con 300 o 400 mil pesos y te traés dos o tres bolsas, o ves en los centros comerciales cuatro de cada seis locales cerrados”, graficó. Roa alertó sobre el aumento persistente del desempleo y el incremento de concursos de acreedores en el sur provincial.
Finalmente, al referirse al precio de los alimentos, enfatizó la brecha entre los salarios y la canasta básica: “En los últimos dos años, mientras el salario promedio del sector privado subió un 72%, los alimentos de primera necesidad como la leche, el aceite, la harina o los fideos subieron entre un 300% y un 600%. El principal desafío que tenemos es garantizar el mercado interno con salarios fuertes que no pierdan contra aumentos desmedidos”.





















