Gabriel Brazenas encendió las alarmas sobre el presente del fútbol argentino. En una extensa entrevista con Estadio 9, por LT9, el exárbitro analizó las polémicas que rodean a la AFA, reconoció las dificultades que atraviesa el arbitraje y advirtió sobre las consecuencias de la creciente desconfianza. “Estamos llegando a un punto de no retorno y eso es lo peligroso”, afirmó.
La política y una crisis que preocupa
Brazenas sostuvo que los intereses políticos contaminan el análisis de las decisiones arbitrales. “Cuando mezclás política es complicado, hay bandos diferenciados”, señaló. Y agregó: “Deja de ser genuino, deja de ver el fútbol o los fallos arbitrales con una mirada neutral”.
También reconoció que existen problemas concretos: “¿Está el arbitraje pasando un buen momento? La verdad que no”.
Sin embargo, reclamó propuestas antes que enfrentamientos: “Hay que corregir esto. ¿Qué plan tenemos para tratar de corregirlo? Pero tirar bombas contra fulano porque quedo bien con mengano no nos suma”.
El exjuez vinculó el clima de sospechas con la realidad social del país. “Se juega como se vive. Se dirige como se vive. El fútbol no es una isla de la sociedad argentina”, expresó.
Y fue contundente: “¿Hay crisis de credibilidad en el arbitraje? Sí. ¿Hay crisis de credibilidad con el presidente de la AFA? Sí”.
Brazenas también apuntó a la responsabilidad colectiva de los dirigentes: “Al presidente de la AFA lo votan por aclamación. No está ahí porque se puso solo, alguien le dio el poder”.
Para el exárbitro, una de las soluciones debe comenzar desde las bases: “El gran problema del arbitraje hoy en día son las escuelas de arbitraje, la formación”.
El VAR y la herida de Vélez-Huracán 2009
Consultado por aquel polémico encuentro que marcó el final de su carrera, Brazenas sorprendió: “Yo no hubiese podido dirigir con VAR. Ni en pedo”.
Explicó que las cámaras no siempre reflejan lo que percibe el árbitro en la cancha: “Yo tengo intensidad, fuerza y ángulo de juego”. Incluso aseguró haber visto recientemente una jugada similar a la de Vélez-Huracán que pasó prácticamente inadvertida.
“
Yo quiero el fútbol como lo quiero, con errores de árbitros, de jugadores, de técnicos y de dirigentes”, sostuvo.
Finalmente, insistió en que el fútbol argentino necesita recuperar credibilidad mediante decisiones responsables, mejor formación arbitral y soluciones concretas, antes de que las divisiones profundicen una crisis que considera cada vez más difícil de revertir.





















