Tras las abundantes lluvias de las últimas semanas en el norte de Santa Fe, el Instituto Nacional del Agua (INA) anticipó un repunte de los niveles del río Salado, pero aclaró que será acotado y que no tendrá impactos en las comunidades protegidas por los sistemas defensivos.
El experto en hidrometeorología, Luis Dopazo, explicó en “Está Pasando”, el panorama informativo de LT9, que en el monitoreo de la red del río Salado de la provincia de Santa Fe se observa un repunte producto de las lluvias, pero aclaró que “no es para preocuparse” y que “son valores normales”.
Este jueves el río Salado en Tostado marcó una altura de 5,10 mts. Creció 66 centímetros en las últimas 24 horas. En Emilia llegó a los 4,58 mts, con un crecimiento de 1,23 mts en las últimas horas. A la altura de Recreo creció 31 centímetro y marcó una altura de 3,90 mts. Y en Santo Tomé también subió 30 cm, marcando un nivel de 2,97 mts.
Dopazo admitió que inevitablemente se compara con lo ocurrido en el 2003, pero remarcó que en ese momento las abundantes lluvias habían comenzado en octubre de 2002 y que a finales de abril se llegó con seis meses de precipitaciones que superaron tres veces la media histórica. A eso se le sumó la obra inconclusa del terraplén a la altura del Hipódromo, más el puente de la autopista que tenía la mitad de luz que tiene ahora, y terminó en la tragedia hídrica.
“Si bien la situación es complicada, no es para preocuparse. Es para ocuparse, pero no vamos a tener nada tan grave como fue en el 2003” sostuvo el especialista. Agregó que “la otra ventaja que tenemos también es que el río Paraná se encuentra a niveles bajos, con lo cual no sería un tapón hidráulico para el río Salado, así que el agua escurriría sin problema”.
Por último, Dopazo reiteró que serán “puntuales” los días de la crecida y que “a medida que sigamos con buen tiempo, que ya sigue la época de menos lluvias -porque a partir de mayo comienzan a descender los niveles de lluvia en la provincia- también va a descender el río Salado”.
