Patronato atraviesa una semana distinta. La primera victoria en el torneo trajo alivio, confianza y una energía renovada de cara a un desafío de alto voltaje: recibir a Colón. En ese contexto, Alan Sosa, arquero y referente del equipo, analizó el presente en Estadio 9 por LT9 y dejó en claro que el grupo empieza a acomodarse.
“Estamos bien, transitando una semana con otras energías. Pudimos conseguir esa primera victoria tan deseada que no se nos venía dando. Ahora hay otra tranquilidad y otras ganas para encarar lo que viene”, expresó, marcando el cambio de clima puertas adentro.
El inicio no fue sencillo y el propio Sosa lo explicó con autocrítica y contexto: “Tuvimos un arranque complicado, con rivales muy duros y un plantel nuevo. Sabíamos que nos iba a llevar un par de fechas conocernos. Por suerte llegó el triunfo y nos sacamos esa mochila de ganar por primera vez”.
En ese recorrido, hubo partidos que dejaron sensaciones encontradas. Sobre la caída ante Quilmes, fue claro: “Dolió por el resultado, fue bastante mentiroso, no merecíamos esa diferencia”. Sin embargo, reveló cuál fue el golpe más duro: “El que más me dolió fue el de Gimnasia y Tiro en nuestra cancha. Lo hicimos muy bien y por detalles se nos escapó. Era una oportunidad muy linda para regalarle una victoria a la gente y nos fuimos tristes”.
Con experiencia en la categoría, el arquero no esquivó la presión que implica vestir la camiseta de Patronato: “Este es un club grande, que salió campeón y te demanda una responsabilidad extra, como Colón, Chicago o Chacarita. Son equipos que te exigen siempre un poco más”.
En ese sentido, valoró la construcción del plantel y el proyecto deportivo: “Se armó un buen grupo, con jugadores de jerarquía que conocen la categoría, que han jugado en Primera y han salido campeones. Confiamos mucho en el proyecto, por eso también me quedé. Es un club serio, con aspiraciones de crecer y de volver a Primera”.
Pensando en el compromiso ante Colón, Sosa eligió no sobredimensionar el contexto, aunque reconoció su peso: “Estos partidos tienen más visibilidad, pero los tomamos con la misma responsabilidad que cualquier otro. En esta categoría todos los rivales son complejos y este no va a ser la excepción”.
De todas maneras, en lo personal será un cruce especial: “Por mi pasado es un poco distinto jugar contra Colón”, admitió, aunque remarcó que la preparación no cambia: “Nos preparamos de la mejor manera, respetando a todos los rivales. Sabemos que enfrentamos a un gran equipo y que va a ser muy duro”.
Además, dejó una definición que pinta cómo imagina el desarrollo del encuentro: “Hoy se estudia todo. Ambos cuerpos técnicos se conocen, los jugadores también. Esto es un tablero de ajedrez, el que menos se equivoque seguramente se va a llevar la victoria”.
En cuanto a las fortalezas, el arquero puso el foco en lo propio: “Lo importante para nosotros es el funcionamiento. Si el equipo funciona bien, vamos a estar mucho más cerca de ganar. Después obviamente vamos a analizar al rival, porque este partido lo amerita”.
El factor local también aparece como clave: “Jugamos en nuestra cancha, con nuestra gente, y eso hay que aprovecharlo”. Incluso opinó sobre la presencia de hinchas “neutrales”, en su mayoría de Colón: “No cambia nada, al contrario. Está bueno que la cancha esté llena, que la gente pueda ir y disfrutar. Ojalá sea una fiesta y que todo se dé con normalidad”.
A la hora de explicar qué hace la diferencia en un torneo tan parejo como la Primera Nacional, Sosa fue contundente: “Las segundas ruedas son más importantes. Es fundamental tener un plantel largo, porque se te van cayendo soldados. Si llegás con envión a las últimas fechas, te llevás puesto a todos”.
Ya consolidado como titular y capitán, también habló del rol que ocupa dentro del equipo: liderazgo, personalidad y una posición tan determinante como ingrata. “El arquero pasa de héroe a villano en dos segundos. Nunca te hacés amigo del error, pero aprendés a convivir con eso. Tenés que tener mucha personalidad, porque sos el último eslabón y tiene que ser el más fuerte”.
Con confianza renovada, pero sin perder la cautela, Patronato se prepara para un duelo que promete intensidad. Del otro lado estará Colón, uno de los nombres fuertes de la categoría. Y en Paraná lo tienen claro: el margen es mínimo y cada detalle cuenta. Como resumió Sosa, con precisión quirúrgica: “Va a ser un partido muy trabajado. El que menos se equivoque, gana”.
