El ingeniero e investigador Leonardo Giovannini, del Instituto de Investigación de Señales, Sistemas e Inteligencia Computacional de la Universidad Nacional del Litoral, analizó la alerta que llegó a celulares por parte de Google sobre una posible crecida del río Salado y explicó que se trató de un “falso positivo” generado por un sistema automatizado.
Según detalló en diálogo con “Está pasando”, el panorama informativo de LT9, estos sistemas funcionan recolectando datos de múltiples fuentes que luego son procesados mediante modelos que intentan predecir comportamientos, como el nivel de un río. Sin embargo, advirtió que el proceso no es infalible.
“Hay dos aspectos clave: la calidad de los datos y la calidad del sistema que los analiza” explicó el especialista y agregó que la información que se utiliza debe ser previamente “curada”, es decir, verificada para evitar errores provenientes de instrumentos defectuosos o mediciones inconsistentes.
Giovannini sostuvo que estos sistemas siempre presentan márgenes de error y que “nunca van a ser perfectos”. Por tal motivo, indicó que “lo importante es minimizar los falsos positivos, como ocurrió en este caso, donde se alertó sobre una crecida que no implicaba una situación extraordinaria”.
El especialista también puso el foco en el impacto social de este tipo de alertas, especialmente en regiones con antecedentes de inundaciones como la ciudad de Santa Fe. “Decir que el río va a desbordar genera pánico en la población. Pero también es grave el error contrario, es decir, no alertar cuando realmente hay riesgo” señaló.
“Muchas veces se hace software sin considerar las particularidades del problema. Si se hubiera trabajado con especialistas en recursos hídricos o con conocimiento local, estos aspectos estarían contemplados” concluyó Giovanini.
