La crecida del río Paraná afectó severamente la producción de miel de zona de islas en el departamento San Javier. Ante los pronósticos de crecida del río en la zona, los apicultores coordinaron el traslado de las colmenas a lugares más seguros, pero admitieron que se perdió la producción de este año.
En diálogo con “Qué temprano que arrancaste”, la apicultora de San Javier, Sofía Esquivel, sostuvo que “el avance del río nos obligó a retirar 1.200 colmenas de la isla”. Pero que la producción este año está perdida porque la reubicación de las colmenas se tuvo que hacer en un momento clave como la floración y las cosechas.
Costos logísticos
A diferencia de inundaciones pasadas donde las pérdidas materiales y la mortandad de enjambres fueron cuantiosas, esta vez el sector pudo “ganarle al tiempo”. El uso de una embarcación de mayor porte, adquirida por uno de los productores de la zona, permitió trasladar hasta 200 colmenas por viaje, agilizando un proceso que antes se realizaba lentamente en lanchas pequeñas.
Más allá de este operativo de rescate, los productores tuvieron gastos extras de combustibles, mano de obra y nuevos arrendamientos que afectan las finanzas de los apicultores.
Además, el impacto productivo es irreversible y Esquivel consideró que la producción está perdida al trasladar las colmenas hacia el monte antes de la ventana de floración insular, que abarca de diciembre a marzo.
También la productore hizo hincapié en la imposibilidad de realizar miel orgánica, ya que ahora las colmenas están en montes cercanos a campos que se fumigan. “Para que la miel sea orgánica no puede estar en lugares cercanos a áreas con fumigaciones agrícolas. Por eso las teníamos en la isla. Ahora estamos evaluando dónde ubicar esas colmenas específicas para mantener la calidad y certificación” señaló la apicultora.
Mayor visibilidad
Por último, Esquivel señaló que desde la Cooperativa Apícola de San Javier se trabajó con los productores para afrontar esta emergencia, aunque apuntó la falta de esquemas de asistencia específicos por parte de las autoridades del Ministerio de la Producción.
“La apicultura no tiene la misma visibilidad o ayuda que sí reciben la ganadería o la agricultura convencional” concluyó Esquivel.
