La llegada de León XIV a Córdoba genera una fuerte expectativa en el sector turístico y hotelero, que ya registra numerosas consultas y reservas de cara a la misa que se realizará en el predio de Fadea, donde se estima la presencia de unas 700 mil personas.
En diálogo con Amanecer no es poco, Guillermo Natali, presidente de la Asociación Hotelera Gastronómica de Córdoba, advirtió que la capacidad de alojamiento de la capital y las localidades cercanas será insuficiente para atender la demanda.
Una capacidad hotelera que no alcanza
Natali explicó que Córdoba capital cuenta con unas 10 mil plazas hoteleras y que, sumando localidades cercanas como Villa Carlos Paz y Alta Gracia, la capacidad puede alcanzar entre 16 mil y 18 mil plazas.
“No alcanza para nada”, resumió el dirigente al describir el escenario que enfrenta el sector ante la llegada masiva de visitantes.
Frente a esta situación, señaló que se está trabajando junto con el Arzobispado para ampliar las alternativas de alojamiento. “Está trabajando el obispado en temas de iglesias y parroquias y colegios católicos para los argentinos, incluido casas de familia”, explicó.
Según Natali, el sector hotelero ya registra un nivel de consultas y reservas muy elevado. Además, consideró que una parte importante de los visitantes podría llegar desde provincias cercanas y regresar en el día, sin necesidad de alojarse en Córdoba.
“Muchas provincias que están muy cerquitas, como La Rioja, Catamarca, calculo que vendrán por el día, dormirán en el colectivo, irán a la misa y se volverán”, señaló.
El empresario recordó además la visita de Juan Pablo II en 1987, cuando el entonces Papa recorrió diez ciudades argentinas. En aquella oportunidad, según explicó, se había estimado la llegada de unas 400 mil personas a Córdoba. Ahora, con una convocatoria mucho mayor y una visita concentrada en pocas ciudades, el desafío logístico es diferente.
Un año difícil para la hotelería
Más allá del impacto extraordinario que puede generar la visita papal, Natali describió un escenario complejo para la actividad hotelera y gastronómica durante 2026.
“Tenemos altibajos, algunos fines de semana con algún evento interesante, pero el sector está sufriendo como creo que grandes sectores de la economía argentina”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que comercialmente “no ha sido un buen año” y señaló que los empresarios del sector buscan sostener la actividad aun resignando rentabilidad para evitar una caída mayor del empleo.
“Uno va bajando precios o no aumenta precios y va delegando, retrasando la ganancia y en algunos casos personalmente uno piensa por lo menos para salir de hecho y no echar gente, no perder puestos de trabajo y subsistir en su negocio”, explicó.
De cara al verano, el titular de la Asociación Hotelera Gastronómica de Córdoba planteó que existe expectativa por un repunte, aunque advirtió que las temporadas turísticas son cada vez más cortas y que la competencia de destinos internacionales, especialmente Brasil, representa un desafío para el turismo interno.
“Cada vez la temporada es más cortita”, sostuvo, al señalar que años atrás la actividad comenzaba a mediados de diciembre y se extendía hasta mediados de marzo, mientras que actualmente la mayor demanda se concentra en un período mucho más reducido.





















