La futura concesión de la Ruta Nacional 11 abrió un nuevo debate en Santa Fe por el esquema de peajes, el estado actual de la traza y la ausencia de obras de infraestructura de gran magnitud previstas en el pliego licitatorio.
En diálogo con Amanecer no es poco, el diputado provincial de Unidos, Dionisio Scarpin aseguró que uno de los principales puntos de preocupación es que el corredor podría tener una concesión por 20 años sin contemplar mejoras estructurales para las localidades atravesadas por la ruta.
Según explicó el legislador, dos empresas presentaron ofertas para hacerse cargo del corredor que une Nelson con Resistencia. Una de ellas, vinculada al empresario Cristóbal López, propuso una tarifa de peaje de aproximadamente $3.920, mientras que la otra oferta, presentada por una Unión Transitoria de Empresas (UTE) integrada por firmas vinculadas a la obra pública santafesina, planteó un valor cercano a los $4.260.
“El resultado final se va a conocer dentro de unos dos meses aproximadamente. No necesariamente va a ganar la más barata, porque se analizan otras cuestiones además del precio”, explicó Scarpin en la entrevista.
El esquema contempla cinco estaciones de peaje a lo largo del recorrido: en zonas cercanas a Avellaneda, Gobernador Crespo, Guadalupe Norte, Vera y Florencia, en el límite con Chaco.
Preocupación por la falta de obras importantes
Uno de los principales cuestionamientos del diputado estuvo centrado en las obras previstas dentro de la concesión. Según indicó, el pliego contempla tareas de mantenimiento y puesta en valor de la ruta, pero no incluye grandes intervenciones de infraestructura.
“Sabemos que con el peaje la ruta se va a mantener bien, porque esa es la obligación de la empresa: que la carpeta asfáltica esté en condiciones, las banquinas, los alambrados, los guardarraíl, la iluminación”, señaló Scarpin. Sin embargo, remarcó que “la falta de obras sorprende y preocupa”.
En ese sentido, sostuvo que la RN 11 lleva décadas sin transformaciones significativas. “Si miramos para atrás, las concesiones anteriores tampoco hicieron obras importantes. Estamos hablando de prácticamente cinco décadas en las que esta ruta no tiene transformaciones de valor”, afirmó.
El legislador mencionó como ejemplos la necesidad de construir rotondas en los accesos a las localidades y mejorar las travesías urbanas. “Cambyretá, Nelson, Llambi Campbell y todas las localidades hacia el norte no tuvieron ninguna transformación importante durante todos estos años”, sostuvo.
Scarpin explicó además que dentro del primer año de concesión están previstas las denominadas “obras de puesta en valor”, que incluyen reparación de baches, mantenimiento de iluminación, señalización, corte de pasto y arreglos generales. Luego vendrían obras de repavimentación, aunque insistió en que no están contempladas grandes ampliaciones o mejoras estructurales.
Dudas sobre el inicio del cobro y el control de la concesión
Otro de los interrogantes planteados por el diputado está relacionado con el momento en que comenzará a cobrarse el peaje. Según explicó, existen diferencias con otros procesos de concesión anteriores, donde primero se realizaban las obras necesarias y luego se habilitaba el cobro pleno.
“Queremos tener precisión sobre si el peaje empieza desde el inicio de la concesión o desde que se hacen determinadas obras”, manifestó. Y agregó: “En otros corredores la empresa empezó cobrando un valor mucho menor, hasta que terminó la puesta en condiciones de la ruta”.
Respecto al sistema de cobro, Scarpin señaló que en una primera etapa se utilizarían cabinas automáticas sin presencia de cobradores, mientras que el sistema de lectura automática de patentes sin barreras, conocido como free flow, quedaría para una etapa posterior.
Al referirse al estado actual de la Ruta 11, el diputado describió diferencias entre los distintos tramos. “De Santa Fe a Gobernador Crespo es el tramo que peor estado está, porque el mantenimiento lo hace Vialidad Nacional con recursos propios”, explicó. En tanto, indicó que desde Crespo hasta Avellaneda existen tareas de bacheo, mientras que el sector entre Reconquista y Resistencia presenta mejores condiciones por trabajos de repavimentación.
Finalmente, Scarpin cuestionó la falta de participación de la provincia en el proceso de concesión y reclamó mayor intervención en el control del corredor.
“No encuentro ningún tipo de participación de la provincia más allá de las gestiones que puede hacer. No vendría mal un órgano de control, porque la provincia y los gobiernos locales siempre están encima de las rutas que pasan por sus localidades”, concluyó.





















