El gobernador Maximiliano Pullaro recorrió este lunes los trabajos del nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé, una obra que ya registra un avance del 74 %. Lo acompañaron el ministro de Obras Públicas de la Provincia, Lisandro Enrico; el intendente de la ciudad de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, y el senador provincial Julio “Paco” Garibaldi.
La recorrida se concentró en el vado del río Salado, donde opera una máquina lanzavigas para colocar parte de la estructura. El equipo fue adquirido e importado desde China por una de las empresas adjudicatarias y permite montar las vigas desde la parte superior, en un sector donde la presencia de agua impide el uso de grúas convencionales.
En la cabecera Santa Fe de la nueva conexión vial, Enrico explicó que ya fueron ejecutados los 134 pilotes de fundación y que se colocó gran parte de las 215 vigas previstas para la obra.
“Esta máquina nos permite instalar las vigas desde arriba cuando hay agua. Una vez finalizada esta etapa, restarán la losa, los trabajos en las cabeceras de Santa Fe y Santo Tomé, la iluminación, la carpeta asfáltica y las barandas”, detalló el ministro.
El titular de Obras Públicas afirmó que, si los trabajos continúan al ritmo actual, la obra estará finalizada durante el primer semestre de 2027. “Si todo sale bien, como hasta ahora, el primer semestre del año que viene va a estar lista”, sostuvo.
Durante la visita, Poletti agradeció “la decisión política del gobernador Maximiliano Pullaro de hacer el puente, que fue prometido por muchos presidentes y nunca se concretaba”. También destacó el trabajo técnico desarrollado por el equipo del Ministerio de Obras Públicas: “Es un orgullo enorme poder estar pisando el nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé”.
Con una longitud de 1.324 metros, la nueva conexión entre Santa Fe y Santo Tomé será el puente más extenso del país y una de las obras viales de mayor envergadura que se ejecutan en la región.





















