El Gobierno de Santa Fe alcanzó una recaudación histórica de $1.645.810.000 en la sexta subasta de bienes incautados al delito, realizada este viernes en la Estación Belgrano de la capital provincial. Con este resultado, los seis remates organizados durante la gestión de Maximiliano Pullaro acumulan más de $6.600 millones, en una política que busca recuperar activos vinculados con actividades ilícitas y darles un destino social.
La convocatoria reunió a 8.796 personas inscriptas de distintas provincias, que participaron de las ofertas por 224 lotes. Se trata de la mayor cantidad de bienes incluidos en una subasta de la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad) desde su creación.
Durante la apertura, el gobernador Maximiliano Pullaro destacó el alcance de la iniciativa y aseguró que representa una herramienta para combatir la criminalidad organizada. “Es un mensaje muy fuerte contra la criminalidad organizada y la impunidad”, afirmó, al remarcar que el Estado provincial busca perseguir tanto a los responsables de los delitos como el patrimonio obtenido mediante esas actividades.
El mandatario también señaló que la participación ciudadana refleja expectativas y confianza en el proceso. Según explicó, el dinero recaudado se destina a reparar a víctimas de delitos, respaldar organizaciones sociales y sostener el funcionamiento del organismo encargado de administrar los bienes.
La cifra alcanzada en esta edición superó los resultados de los cinco remates anteriores. La primera subasta había generado $451 millones; la segunda, $700 millones; la tercera, $1.200 millones; la cuarta, $1.238 millones, y la quinta, más de $1.500 millones. Con los más de $1.645 millones obtenidos ahora, el acumulado durante la actual gestión provincial supera los $6.600 millones.
La oferta incluyó 91 motocicletas, 80 vehículos, dos lanchas, 40 bicicletas, un inmueble ubicado en Rosario y diez máquinas arcade retro para restaurar. La propiedad alcanzó el valor más elevado de la jornada, al venderse por $76 millones, mientras que el lote más económico fue una máquina de videojuegos rematada en $130.000.
El secretario de Gestión de Registros, Matías Figueroa Escauriza, destacó la participación y el alcance del mecanismo de comercialización. Además, precisó que entre los bienes ofrecidos había vehículos y propiedades vinculados con investigaciones por corrupción, narcotráfico, robos cometidos por motochorros y juego clandestino.
El funcionario también recordó que los fondos obtenidos en las ediciones anteriores permitieron devolver recursos a la comunidad, asistir a más de 60 instituciones y contribuir a la reparación de víctimas, además de financiar las actividades de la Aprad.
El organismo provincial tiene a su cargo la administración de bienes y efectos secuestrados o alcanzados por medidas judiciales en causas por delitos y contravenciones. Su objetivo es evitar que esos recursos permanezcan sin utilidad y procurar que tengan un destino social, mediante subastas, asignaciones a dependencias estatales o entregas a entidades de beneficencia, según el tipo de bien y las disposiciones correspondientes.
Para garantizar la transparencia del procedimiento, los interesados debieron completar una inscripción en línea. La información aportada fue contrastada con registros del Ministerio de Justicia y Seguridad y de la Policía de Investigaciones, con el fin de detectar posibles vínculos con organizaciones criminales.
En el caso de los vehículos vendidos, la Provincia también contempla el bloqueo de dominio y la asignación de nuevas patentes, medidas destinadas a desvincularlos de sus titulares anteriores y brindar mayores garantías a los compradores.
Con una recaudación sin precedentes y una convocatoria que abarcó a participantes de todo el país, la sexta edición consolidó el mecanismo provincial de subastas como una vía para convertir bienes incautados en recursos destinados a la reparación, la asistencia social y el sostenimiento de políticas públicas.





















