Connect with us

Hi, what are you looking for?

Opinión

El Brexit y la década de un debate en continua reformulación

La histórica salida del Reino Unido de la Unión Europea, no puede disociarse del germen “euroescéptico” que influyó significativamente en el plebiscito del 2016. Pero a casi diez años de aquella consulta, buena parte de la ciudadanía y de líderes políticos, admiten la necesidad de volver a estrechar lazos con el bloque de los 27.

Si de modelos de integración se trata, nadie duda en señalar a la UE como la más formidable experiencia de conformación supra-nacional.

Pero en sus orígenes, hace más de medio siglo, el proyecto tuvo que enfrentar férreas posiciones contrarias, aunque faltaba bastante para la imposición o generalización del término euroescepticismo.

En efecto, el vocablo encuentra sus raíces recién en la década del ’80 del siglo pasado y fue utilizado por primera vez en la prensa británica para identificar incipientes posicionamientos de rechazo a la gran integración.

Profecía cumplida



El autor egipcio Samir Amin sostuvo en una obra publicada en 1995 que “todo indica que el barco de Gran Bretaña navegaría a lo largo de las costas estadounidenses y tomaría sus distancias frente a la Europa continental. Vamos sin dudas por ese camino”.

A pocos años de aquel pronóstico, entre 2004 y 2007 se aceleró la ampliación de la UE con el ingreso de doce nuevos Estados miembros, extendiendo la integración hacia el este.

Cronológicamente, ese crecimiento iba a anteceder a una crítica coyuntura financiera global originada en Estados Unidos. La crisis internacional desatada en 2008 por la “burbuja inmobiliaria” infectó rápidamente a los mercados económicos y financieros mundiales alterando y restringiendo el flujo de préstamos.

En Europa, el contagio se expresó poniendo en evidencia la fuerte brecha entre los países cuyas asimetrías macroeconómicas eran más evidentes.

Condicionados por la cláusula de no correspondencia financiera o no rescate del Banco Central Europeo, Grecia, Irlanda, Portugal y Chipre, debieron recurrir a préstamos bilaterales urgentes para paliar crecientes déficits y poder afrontar las consecuencias de una profunda recesión.

En el Reino Unido, la corriente euroescéptica la emprendió contra el diseño de gobernanza de la UE, siendo esa crítica uno de varios factores convergentes que provocaron el triunfo del “Leave”.

El bloque acusó golpes en varias direcciones. En una producción periodística realizada por un grupo de analistas internacionales en 2016, el New York Times publicó que “la salida británica debilita a un bloque que es el mercado más grande del mundo, así como un ancla de la democracia global”.

También podés leer:  Vranicich en la Legislatura: "Debemos debatir seriamente la prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años"


Reparto de costos y vuelta al debate



Según informes de la Comisión Europea, la retirada del Reino Unido “creó obstáculos al comercio y a los intercambios transfronterizos con consecuencias para las administraciones públicas, las empresas y los ciudadanos, incluso con el Acuerdo de Comercio y Cooperación que buscó atenuar el impacto negativo”.

Por su parte, en marzo de este año, la ministra de Hacienda del Reino Unido, Rachel Reeves, estimó que el Brexit le costó a su país el 8% del PBI.

Reeves fue más allá de los números y ensayó como disparador de un nuevo debate, que “este gobierno cree que una relación más estrecha (con la UE) redunda en beneficio de toda Europa”.

En encuestas divulgadas este mes por The Guardian, se afirma que gran parte de los británicos están dispuestos a aceptar la discusión sobre un futuro retorno al bloque.
Lo que sí persiste desde el factor ideológico, es la diferenciación característica de la política del Reino Unido, que marca en general, impulsos europeístas o críticos a la UE, según provengan de laboristas o conservadores, respectivamente.

El nuevo formato del debate revela también que, a casi diez años del crucial plebiscito, buena parte de los votantes cayeron en la cuenta de haber quedado en el medio de una campaña marcada por inexactitudes que – aunque por escaso margen – alcanzaron para satisfacer la pretensión de sectores euroescépticos.

En adelante, en un proceso que se vislumbra pendular y sin plazos claros, una parte significativa de los británicos propende a aceptar seriamente, una hoja de ruta de regreso al bloque que hoy componen 27 miembros.

También podés leer:  Inseguridad sin tregua en la Escuela Cao: cuatro robos en cinco días

Autor

  • Mariano Colombo

    Lic. en Comunicación Social. Magister en política internacional

Te puede interesar

EXCLUSIVO LT9

Por LT9, transportistas adviertieron por el abandono del corredor. Denuncian pozos peligrosos y falta de mantenimiento. Aumentan los pedidos por respuestas ante el total...

Actualidad

Las atracciones serán en la Manzana Jesuítica este sábado 25 de abril, a las 9:30 y a las 17, con entrada libre y gratuita.

Locales

Los ataques ocurrieron con una hora de diferencia. Las víctimas tienen 18 y 31 años. Investigan si los hechos están relacionados.

Actualidad

El Presidente adelantó que enviará el proyecto al Congreso con el objetivo de modificar el sistema electoral y endurecer los requisitos para competir en...

Locales

Las tareas de limpieza forman parte de las acciones conjuntas que vienen desarrollando el Gobierno Provincial y la Municipalidad de Santa Fe con el...

Regional

Lo hará Vialidad Provincial y abarca tramos de rutas en las diferentes regiones del territorio santafesino. Los sobres se abrirán el 5 de mayo,...

Regional

Ocurrió este martes por la mañana en la Ruta 9, sobre la mano que va desde Rosario a Buenos Aires.

EXCLUSIVO LT9

El secretario de Cooperación, Cristian Cunha, advirtió en LT9 que las Pymes santafesinas pagan 100 millones de dólares extra por año debido a la...

Publicidad

LT9. 1150. LA NUEVA NUEVE