Finalmente la Cámara de Senadores no trató el proyecto que buscaba prohibir la actividad de los cuidacoches, conocidos popularmente como “trapitos”, en todo el territorio provincial.
A pesar de que el senador por Rosario, Ciro Seisas, había anticipado su aprobación, por falta de acuerdo entre los legisladores oficialistas y opositores, la iniciativa no llegó al recinto y seguirá en comisiones.
Ayer, antes de la sesión, el autor de la iniciativa brindó detalles sobre los alcances de la norma y las expectativas de cara a la votación. “Estamos dándole las puntadas finales a un proyecto que es necesitado y demandado por la sociedad. La política tiene que dar un mensaje: somos capaces de encarar un tema con seriedad y entregar una herramienta concreta”, sostuvo el legislador
Articulación y consecuencias
Seisas explicó que el proyecto no solo busca la prohibición, sino que establece un marco de control donde el Estado recupere el espacio público. “Lo que queremos es promover la idea de que si hay una acción, hay una consecuencia. Si alguien intenta apoderarse de algo que es patrimonio público, como la calle, el Estado debe intervenir”, remarcó.
Para la elaboración del texto, el senador confirmó que mantuvo reuniones con los intendentes de las principales ciudades, Juan Pablo Poletti (Santa Fe) y Pablo Javkin (Rosario), además de trabajar en conjunto con la diputada Jimena García y los ministerios de Seguridad y Desarrollo Social.
El debate por la “extorsión”
Uno de los puntos más sensibles de la discusión pasa por la figura legal de la actividad. Ante la consulta sobre si la presencia del cuidacoches constituye un delito de extorsión, Seisas fue tajante: “No podemos ser ingenuos. Todos sabemos lo que pasa cuando uno va a la cancha o a un evento masivo. Buscamos que la policía y las fuerzas locales tengan las herramientas que hoy no tienen, porque estar en la calle hoy no es un delito per se”.
