La Justicia de Santa Fe condenó a Sergio Gabriel “Bebe” Di Vanni, integrante de la barra brava de Newell’s, a siete años y seis meses de prisión por las amenazas de muerte contra Ángel Di María y su familia, ocurridas en marzo de 2024, cuando comenzaba a tomar fuerza la posibilidad de que el campeón del mundo regresara a Rosario Central.
La sentencia fue homologada por la jueza Paula Álvarez en el Centro de Justicia Penal de Rosario, luego de un acuerdo de juicio abreviado entre la defensa del acusado y la fiscal Paula Barros.
Di Vanni, de 45 años, integraba una facción de la hinchada rojinegra que disputaba el control de la tribuna con el sector encabezado por Leandro “Pollo” Vinardi, vinculado a la organización criminal Los Monos.
Las amenazas que recibió la familia de Di María
La investigación reconstruyó una serie de episodios intimidatorios destinados a desalentar el retorno del futbolista al club de Arroyito.
Uno de los ataques ocurrió en las inmediaciones del barrio privado de Funes donde reside su familia, cuando integrantes del grupo efectuaron disparos para transmitir un mensaje amenazante.
Además, enviaron una encomienda a la inmobiliaria administrada por la hermana del jugador. En su interior había una cabeza de cerdo acompañada por una nota que amenazaba directamente a una de las hijas de Di María si concretaba su regreso a Rosario Central. El mensaje también contenía referencias intimidatorias al gobernador santafesino Maximiliano Pullaro.
Asociación ilícita y otras causas judiciales
Durante la investigación, la Fiscalía vinculó a Di Vanni con una estructura de asociación ilícita relacionada con la barra brava de Newell’s.
El acusado también estaba involucrado en un tiroteo ocurrido en julio de 2024 en la zona sur de Rosario. Ambos expedientes fueron unificados para establecer la condena definitiva.
Pese a las amenazas que sufrió su entorno, Ángel Di María concretó su regreso a Rosario Central en julio de 2025, después de finalizar su etapa en Benfica de Portugal. El campeón del mundo volvió al club donde comenzó su carrera profesional y firmó un contrato vigente hasta mediados de 2027, cumpliendo así su deseo de vestir nuevamente la camiseta auriazul.
