La situación de las y los damnificados por los planes de vivienda de Bauen-PILAY sumó un nuevo capítulo luego de que representantes de Santa Fe y Rosario llevaran sus reclamos al Congreso de la Nación. Los afectados cuestionan la falta de respuestas en distintos ámbitos y buscan que el Estado intervenga para determinar qué ocurrió con los aportes realizados durante años por miles de familias.
En diálogo con Amanecer no es poco, Mario Chiappero, uno de los damnificados, contó que la semana pasada viajó a Buenos Aires junto a representantes de Rosario y otros afectados de Bauen-PILAY. Allí mantuvieron una reunión con los diputados nacionales del peronismo Caren Tepp, Florencia Carignano, Agustín Rossi e Itai Hagman, quienes integrantes de la Comisión de Vivienda y Obras Públicas de la Cámara de Diputados de la Nación.
“Se pusieron a disposición nuestra y se sorprendieron, te digo la verdad, de la impunidad con la que se maneja PILAY acá en Santa Fe”, sostuvo Chiappero al referirse al encuentro.
El pedido de un registro de damnificados
Uno de los principales reclamos es la creación de un registro oficial de damnificados por los planes de vivienda de Bauen-PILAY en la ciudad de Santa Fe. Según explicó Chiappero, se trata de una iniciativa similar a la que ya fue aprobada en Rosario y que podría replicarse en la capital provincial.
“Es el mismo proyecto, nada más que le cambiamos Rosario y dice Santa Fe. Copiar y pegar, aprobarlo. No tiene ningún gasto económico”, explicó.
El pedido fue presentado ante el Concejo Municipal de Santa Fe hace aproximadamente tres semanas. Sin embargo, los damnificados aseguran que hasta el momento no obtuvieron respuestas.
Chiappero relató que anteriormente se habían reunido con autoridades del Concejo para plantear la iniciativa. Según explicó, esperaban que el proyecto tuviera un tratamiento similar al que tuvo en Rosario, pero el pedido quedó en estudio.
Ante la falta de avances, los damnificados decidieron buscar respaldo en otros sectores políticos y trasladar el reclamo al ámbito nacional.
“Cada vez que se va visibilizando de a poquito y cada vez más, nos cierran las puertas a nivel local”, lamentó.
A nivel provincial, los afectados también impulsaron un proyecto de comunicación en la Legislatiura para avanzar con un relevamiento de las familias perjudicadas por los planes de vivienda de Bauen-PILAY.
Estiman 18 mil damnificados entre Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos
Aunque hablar de números en un tema tan complejo y sensible como la posibilidad de tener una casa, en lo que refiere a la cantidad de afectados Chiappero estimó que el conflicto alcanza a unas 18 mil personas entre Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos. De acuerdo con el cálculo que compartió, unos 6.700 afectados estarían en Santa Fe capital, alrededor de 8.000 en Rosario y cerca de 4.000 en Córdoba.
“Es un número muy grande. Es mucha la gente en la que estamos involucrados”, remarcó.
El reclamo también apunta a determinar qué ocurrió con los aportes realizados durante años por las familias. En ese sentido, Chiappero recordó que la Inspección General de Justicia (IGJ) había inhabilitado a PILAY para vender planes en 2013 y consideró que ese antecedente debería ser tenido en cuenta por la Justicia.
“Si la Justicia en su momento falló en contra de PILAY, inhabilitándolos, claramente tiene un antecedente como para investigar a esta empresa y decir: a ver dónde está la plata de los 20 años que esta gente aportó”, planteó.
En esa línea, los damnificados reclaman conocer cuántos planes fueron abonados, cuántas viviendas permanecen pendientes y qué ocurrió con los fondos aportados por quienes cumplieron con sus obligaciones contractuales.
Reclaman por 1.700 departamentos pendientes
Uno de los datos que los damnificados consideran más preocupantes surgió a partir de una consulta realizada por un abogado de Rosario que lleva varios casos vinculados a Bauen-PILAY. Según explicó Chiappero, la empresa respondió que hay alrededor de 1.700 departamentos pendientes de entrega para personas que ya cumplieron los 20 años de pago de sus planes.
El dato corresponde, según explicó, a quienes ya terminaron de pagar sus planes. A ese universo se suman otras familias que todavía se encuentran abonando sus cuotas y a las que les restan distintos períodos para completar los contratos.
Chiappero cuestionó los tiempos de entrega y comparó ese número con la propia publicidad de la empresa.
“Si PILAY cuando hace la publicidad dice que en 45 años entregó 3.000 edificios, hice un cálculo y van a demorar 11 años en entregar los 1.700 departamentos”, sostuvo.
Los damnificados también cuestionan las alternativas que, según relatan, les ofrece la empresa para resolver sus contratos.
“No puede ser que PILAY te diga ahora: por tu departamento te doy una cochera”, afirmó Chiappero.
También mencionó situaciones en las que, según indicó, a personas que habían contratado departamentos de dos dormitorios se les habría ofrecido una unidad de un dormitorio.
En ese marco, rechazó que el conflicto pueda ser considerado únicamente una disputa entre particulares.
“No es un problema entre privados. La cantidad de gente involucrada no es un problema entre privados”, planteó.
El reclamo llegó al Congreso
Ante la falta de respuestas que, según denuncian, encontraron en distintos ámbitos locales, los damnificados decidieron llevar el planteo al Congreso de la Nación.
Chiappero explicó que los diputados con los que se reunieron mostraron interés en la situación y plantearon la posibilidad de avanzar con un proyecto de alcance nacional que contemple a las familias afectadas en las distintas provincias.
“Ellos lo quieren llevar al proyecto nacional porque ya se abarcan las provincias de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos”, explicó.
Según contó, esta semana los damnificados prevén mantener un nuevo contacto de manera virtual con los legisladores para avanzar en el tratamiento del reclamo.
El objetivo, según planteó Chiappero, es que el conflicto deje de ser considerado una cuestión exclusivamente entre particulares y que los organismos correspondientes puedan determinar la situación de los planes, las viviendas pendientes y los aportes realizados por las familias.
“No vamos a bajar los brazos”, aseguró el damnificado, quien volvió a reclamar respuestas para las miles de familias que llevan años esperando el cumplimiento de sus planes de vivienda.
