Semanas después de la operación militar estadounidense en Venezuela, el presidente Donald Trump apuntó nuevamente contra el gobierno cubano y advirtió por la posibilidad de una nueva intervención en caso de que no lleguen a un acuerdo.

Cuba es uno de los aliados y socios comerciales más importantes de Venezuela, mientras que las relaciones entre Estados Unidos y Cuba fueron hostiles desde la revolución cubana de 1959.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ya había declarado que el gobierno de la isla tenía que “estar preocupado”. “Si yo viviera en La Habana y formara parte del gobierno, estaría al menos un poco preocupado”, había dicho recientemente en una conferencia de prensa en Florida junto al presidente Trump. Rubio, de orígenes cubanos, agregó que “Cuba es un desastre” y que el país está “dirigido por hombres incompetentes y seniles”.






















