En medio de un alto el fuego todavía inestable, la delegación diplomática iraní abandonó este sábado Pakistán, donde se llevaba un encuentro para conversar sobre la paz con EEUU, luego de presentar su lista de condiciones. Por su parte, el presidente Donald Trump canceló el viaje de su equipo, que iba a partir hacia la capital pakistaní Islamabad con el objetivo de reencauzar el diálogo.
Antes de la decisión del presidente estadounidense, el canciller iraní Abbas Araghchi dejó en claro que no existió intención de reunirse con los enviados de Donald Trump, entre ellos Jared Kushner y Steve Witkoff, quienes iban a viajar con el objetivo de reactivar las conversaciones.
La definición del funcionario iraní contrasta con lo que había comunicado apenas un día antes la Casa Blanca. La portavoz Karoline Leavitt había confirmado el viaje de Witkoff y Kushner —sin la participación del vicepresidente JD Vance— y adelantado que mantendrían reuniones con el jefe de la diplomacia iraní.
La tregua en suspenso
El cese de hostilidades, pactado inicialmente entre el 7 y el 8 de abril, continuó vigente sin una fecha límite definida. Esta extensión generó un margen para la diplomacia, aunque también prolongó la incertidumbre sobre una resolución definitiva.
Desde entonces, los contactos entre ambas partes siguieron de manera indirecta, con intercambios canalizados a través de Islamabad, mientras se evitó una ruptura formal de las negociaciones.
La negativa iraní a un encuentro directo se mantuvo firme mientras Estados Unidos sostenga el bloqueo naval sobre sus puertos, una de las principales condiciones que traban el avance del diálogo.
