El coordinador de Gabinete de la Municipalidad de Santa Fe, Victor Hadad, confirmó que este martes comenzarán a armarse los primeros módulos habitaciones que serán ocupados por los vecinos afectados por el fenómeno El Niño.
En diálogo con “Amanecer no es poco”, el funcionario brindó detalles de las tareas que se realizan en el predio ubicado en el ingreso a Alto Verde y en el cual la Asociación Civil “Techo” instalarán unos 80 módulos que irá ocupando de manera progresiva los vecinos de la Vuelta del Paraguayo que serán los primeros afectados por la crecida del Paraná.
En este sentido, Hadad dijo que siguen atentamente los pronósticos del Instituto Nacional del Agua, que esta tarde publicará un nuevo informe con las perspectivas para las próximas semanas. El último publicado anticipa un río Paraná en nuestra zona por debajo de los 5 metros en octubre, pero que desde noviembre podría superar ese nivel.
Centro asistencial
El centro para evacuados, o centro de asistencia como lo llama la Municipalidad, se ejecuta en un predio ubicado en el camino de ingreso a Alto Verde, a unos 300 metros del Puente Héroes de Malvinas.
Allí se preparó el terreno y desde este martes se levantan los primeros módulos habitacionales, de 6×3, metros, y que según el coordinador de Gabinete “son muy dignos”. Serán instalados por la Asociación Civil “Techo”, que firmó un convenio con la municipalidad, y que ya ha trabajado en otras emergencias con la ciudad de Santa Fe.
“Con ellos nosotros hicimos un convenio y ya adquirimos módulos que están muy bien armados, incluso tienen tablero con disyuntor y térmica, tienen una luz central y ahí se puede instalar heladera, luces, pava eléctrica, pero no admite aire acondicionado. Pero las personas que viven ahí pueden vivir dignamente” señaló el funcionario.
El coordinador de Gabinete aclaró que este será el único habilitado para que se reubiquen los afectados por las inundaciones, y que no permitirán construcciones precarias a la vera de la ruta 168.
Mejor preparados
Por último, Hadad señaló que la ciudad de Santa Fe está “muy bien preparada” en cuanto a ingeniería civil, a mantenimiento y construcción de red de desagües. Pero remarcó que sigue siendo vulnerable debido a la cantidad de basura que hay y que afecta el escurrimiento del agua de lluvia.
“En la ciudad tenemos 5200 bocas de tormenta. Si la boca de tormenta no se tapara como se tapan con colchones, con cosas que uno no puede creer lo que saca, si los reservorios no tendríamos que sacar puertas de autos, heladeras, cocinas, si todo eso no ocurriera, el escurrimiento del agua sería algo natural y normal” concluyó el funcionario.
