El gobierno de Estados Unidos confirmó este sábado la ejecución de una operación militar de gran escala en Venezuela que culminó con la captura y salida del país del presidente Nicolás Maduro. El anuncio fue realizado por Donald Trump a través de la red Truth Social y posteriormente validado por la Casa Blanca.
Según información oficial, la ofensiva comenzó durante la madrugada con bombardeos y operaciones coordinadas de fuerzas especiales sobre objetivos estratégicos.
Entre los puntos atacados se encuentran Fuerte Tiuna, la Base Aérea La Carlota, el puerto de La Guaira y centros de comunicaciones en Caracas y el estado Miranda, considerados por Washington como nodos clave del aparato militar y logístico del chavismo.
Fuentes del Pentágono indicaron que la detención de Maduro fue ejecutada por una unidad de élite estadounidense, que lo trasladó en avión fuera de Venezuela junto a su esposa, Cilia Flores. La operación contó con apoyo aéreo desde el Caribe, donde se encontraba desplegado el portaaviones USS Gerald R. Ford.
El gobierno venezolano denunció una “grave agresión militar” y ordenó la activación de planes de defensa nacional. En la capital se reportaron cortes de energía eléctrica y restricciones aéreas, mientras la FAA prohibió los vuelos comerciales estadounidenses sobre el espacio aéreo venezolano por motivos de seguridad.
La intervención provocó reacciones inmediatas en la región y a nivel global. Varios gobiernos condenaron el ataque y reclamaron una respuesta del Consejo de Seguridad de la ONU, en un escenario que abre una nueva etapa de máxima tensión política y militar en América Latina.






















