Con la mirada puesta en lo que viene, Ezequiel Medrán ya empezó a jugar otro partido. En su paso por LT9, el técnico de Colón analizó al próximo rival, Racing de Córdoba, y dejó en claro que será una prueba exigente en un torneo donde no hay margen para relajarse.
“Es un equipo que viene bien, con buenos resultados en los últimos partidos. Tiene orden defensivo y puede jugar 4-4-2 o 4-4-1”, explicó, desmenuzando las principales características del conjunto cordobés. Pero no se quedó solo en el esquema: también puso el foco en nombres propios y en las virtudes que habrá que neutralizar.
“Tienen jugadores peligrosos por las bandas, como Luciano Viano o Leandro Córdoba, un chico joven con mucha proyección. Y delanteros con movilidad como Centurión o Chavarría”, detalló. Además, advirtió sobre uno de los rasgos más incómodos del rival: “Es un equipo que presiona alto y es físicamente fuerte. Te exige mucho”.
En ese contexto, Medrán dejó en claro cuál puede ser la clave: “Si salís bien de esa presión, podés encontrar espacios”. Y aseguró que el cuerpo técnico ya trabaja en función de eso: “Estamos preparando lo táctico y estratégico para neutralizar sus virtudes y aprovechar sus debilidades”.
Pero si hay un factor que puede inclinar la balanza, ese es el Brigadier López. El entrenador no dudó en resaltar lo que significa jugar en casa: “Es hermoso. El estadio de Colón te lleva al límite. La gente transmite una pasión increíble, exige al máximo”.
Esa energía, sin embargo, también implica un desafío: “Tenemos que aprender a convivir con esa exigencia para no caer en la ansiedad”. Un equilibrio necesario para que el empuje de la gente se transforme en un aliado y no en una presión extra.
Pensando en el hincha, Medrán fue directo y sincero. Reconoce el contexto, entiende el deseo y comparte el objetivo. “Entiendo la ansiedad. Pero nuestra calma está en el trabajo, la dedicación y el compromiso diario”, aseguró.
