Con la aparición de las primeras bajas temperaturas en la región, la puesta a punto de los sistemas de calefacción se vuelve una prioridad. En diálogo con LT9, el ingeniero José Stella, especialista en políticas energéticas, brindó una serie de recomendaciones esenciales para garantizar la seguridad en el hogar y cuidar el bolsillo ante un invierno que promete facturas elevadas.
Seguridad: el peligro del monóxido de carbono
La primera recomendación del especialista fue tajante: llamar a un gasista matriculado. “No debemos limpiar las estufas nosotros mismos. Durante los meses de calor se acumula polvillo y pelusa en los quemadores que impiden una combustión correcta”, explicó Stella en “La Nueva Nueve”.
El ingeniero recordó que el mal funcionamiento de los artefactos puede derivar en tragedias por inhalación de monóxido de carbono. Además, subrayó:
- No tapar las rejillas de ventilación: “Muchos las tapan para mantener el calor, pero es un error gravísimo. Por allí sale el aire viciado y el dióxido de carbono”.
- Uso de detectores: Recomendó la instalación de detectores de oxígeno auditivos, que son económicos y pueden salvar vidas.
- Control del calefón: “Es el artefacto que funciona todo el año y el que más debemos controlar. Si la llama sale amarilla o hace explosiones, hay que revisarlo urgente”.
Ahorro energético: los 20 grados como “número de oro”
En un contexto de incertidumbre sobre la importación de gas y la quita de subsidios, Stella advirtió que el costo de la energía podría duplicarse respecto al año pasado. Por ello, el ahorro en los hogares será vital.
“La temperatura óptima para calefaccionar es 20 grados“, sentenció. Según el ingeniero, por cada grado que se sube por encima de esa marca, el consumo de gas o electricidad aumenta entre un 8% y un 10%.
Consejos para reducir el consumo:
- Aprovechar el sol: Durante el día, abrir cortinas y ventanas para que la luz solar caliente los ambientes a través de los vidrios.
- Ventilación corta: Abrir todo apenas 5 o 7 minutos por la mañana para renovar el aire y luego cerrar herméticamente.
- Uso del piloto: “Si me retiro de una habitación por un tiempo prolongado, hay que volver la estufa a posición de piloto. El piloto solo consume entre un 10% y un 15% del total”, detalló.
- Abrigo adecuado: “Parece una obviedad, pero antes de subir la estufa y querer estar en remera, es mejor abrigarse bien”.
Un invierno con costos inciertos
Stella también analizó el panorama macroeconómico, señalando que la falta de definiciones sobre quién importará el gas este año (si el Estado a través de Enarsa o privados) genera preocupación en el sector industrial y residencial. “El consumo en los hogares se cuadruplica o quintuplica en invierno. Si el gas viene importado, será carísimo y todavía no está claro quién absorberá ese costo adicional”, concluyó.
