Luego de la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación, el diputado nacional Germán Martínez analizó el mensaje del presidente Javier Milei. El legislador santafesino calificó el discurso como “violento” y aseguró que el mandatario nacional ignora la crisis económica que atraviesa el país.
“Un Milei desatado”
Para Martínez, la actitud del presidente no fue una sorpresa, aunque señaló el contraste con los intentos de diálogo previos. “El presidente de la Cámara Martín Menem nos había planteado tener un 1° de marzo ordenado, pero Milei vino absolutamente sacado, desatado, solo con insultos y agravios”, sostuvo el diputado.
Según Martínez, la puesta en escena dejó al descubierto “al Milei realmente existente”, a quien describió como una persona con “rasgos claramente fascistas e intolerantes”.
La “distancia” con la realidad económica
Uno de los puntos en los que más enfatizó el legislador de Unión por la Patria fue la ausencia de anuncios para los sectores productivos y los trabajadores. “Dijo que los alquileres bajaron un 30%: el presidente vive en Narnia. Pregúntenle a cualquier vecino de Santa Fe que tiene aumentos anuales superiores al 300% mientras sus ingresos suben al 1% mensual”, graficó.
En ese sentido, invitó al Ejecutivo a recorrer la región: “Vayan a los centros comerciales de la ciudad de Santa Fe, al cordón industrial de Rosario y vean la realidad de las pymes. No es una cuestión de datos, es que el presidente termina creyendo su propio relato escrito por asesores que creen que en nombre de la polarización todo vale”.
“Fábrica de humo” y falta de leyes
Sobre el futuro legislativo y el paquete de reformas anunciado, Martínez fue escéptico. “Todo humo. Es una fábrica de humo permanente para distraer. Se hablaba de 50 leyes y no tienen absolutamente nada, es todo improvisación”, disparó.
Finalmente, el diputado advirtió sobre el peligro de la “desconexión” oficial: “El argentino de a pie estuvo ausente del discurso. Cuando la distancia entre la palabra del presidente y la vida de la gente es tan grande, se genera una barrera de comunicación peligrosa para la democracia”.
