La indignación de las familias hipotecadas bajo el sistema UVA sumó un nuevo capítulo. A través de un comunicado titulado “Créditos VIP para la casta”, el Colectivo Nacional de Hipotecados UVA Autoconvocados denunció un “doble discurso” por parte del Gobierno nacional, señalando que mientras el presidente Javier Milei sostiene que los deudores deben “hacerse cargo de sus decisiones”, funcionarios de su propia gestión acceden a créditos de privilegio en la banca pública.
La brecha entre el funcionario y el trabajador
Paola Gutierrez, integrante del colectivo, graficó la desesperante situación que atraviesan quienes tomaron estos créditos desde 2018. “Lo que nos causa esto es furia y nos sentimos estafados. Para un crédito de 70.000 dólares a una familia le piden ingresos por 4 millones de pesos, pero a pibes de 24 años que son asesores les dan 350.000 dólares”, reclamó.
Gutierrez también destacó la velocidad y las condiciones de estos préstamos para la planta política: “A mí el crédito me tardó nueve meses en salir; a estos muchachos en un mes se los aprobaron. Además, lo hicieron con información privilegiada, justo antes de que el Banco Nación subiera las tasas”.
Números que asfixian: de 9 mil a 900 mil pesos
La realidad de los hipotecados UVA es una carrera perdida contra la inflación. Paola compartió su caso particular para mostrar la magnitud del problema: “Empecé pagando una cuota de 9.000 pesos y hoy estoy pagando 900.000. El valor de la UVA aumentó un 13.000% desde su creación”.
La deuda, lejos de achicarse con el pago de las cuotas, se agiganta debido a la indexación diaria. “Me prestaron 100.000 dólares, pagué 100 cuotas y hoy debo 110.000. Es decir, debo más dólares de los que saqué. La UVA es la única pseudo moneda que se actualiza por día; no sabés cuánto vas a pagar dentro de un mes”, explicó.
El reclamo de una solución definitiva
Desde el colectivo denuncian que el Gobierno ha bloqueado cualquier alivio legislativo mientras se beneficia de la misma banca pública que le niega el acceso a la mayoría de los trabajadores. “Dicen que la mora es baja, pero lo que no dicen es que antes de que se acredite el sueldo, ya te entró el débito de la cuota. La gente deja de comer o de comprarse un kilo de carne para no perder la casa”, sentenció Gutierrez.
Los Hipotecados UVA exigen:
- Una investigación profunda sobre las condiciones de otorgamiento de estos créditos a funcionarios.
- Una solución definitiva que termine con la indexación por inflación y permita pagar “hipotecas justas, previsibles y sostenibles”.
“La vivienda es un derecho, no un negocio para los funcionarios de turno”, concluye el comunicado de un sector que se siente, más que nunca, ignorado por el poder político.
