Este domingo, más de 6 millones de electores están habilitados para elegir un nuevo presidente en Honduras hasta el 2030. Se gana por mayoría simple: quién saca más votos es electo. Además, se definen 298 alcaldías, 128 diputados al Parlamento nacional y 20 al Congreso centroamericano.
Actualmente la presidenta es Xiomara Castro, esposa del exmandatario Manuel Zelaya, y con orientación progresista. La candidata oficialista es Rixi Moncada, una abogada de 60 años con extensa trayectoria en gestión pública durante los gobiernos de Castro y Zelaya. Fue secretaria de Trabajo y Seguridad Social, gerenta de la empresa estatal de Energía, ministra de Hacienda y ministra de Defensa. Aparece como favorita de las encuestas con promesas de reforzar las políticas sociales, crear empresas públicas estratégicas y concretar una reforma judicial.
Su principal competidor es Nasry Asfura: empresario de la construcción de 67 años, fue alcalde de Tegucigalpa durante dos gestiones con una fuerte impronta de inversión en infraestructura vial. En 2021 compitió contra Xiomara Castro por la presidencia, pero fue derrotado con el 36,93% contra 51,12%. Su actual campaña estuvo marcada por el discurso de seguridad, en la que subrayó la batalla contra el narcotráfico.
Finalmente, también aparece con chances el ingeniero y presentador televisivo Salvador Nasralla. De 72 años, se presenta por el Partido Liberal y centró su discurso en la lucha contra la corrupción, reducir la burocracia estatal, apoyar a las pymes e invertir en infraestructura. Se postuló dos veces a presidente: una en el 2013, en la que quedó en el cuarto lugar con 13,43% de los votos; y otra en el 2017, en la que obtuvo 41,42% de los votos a 50.000 votos del mandatario electo Juan Hernández
Los otros dos candidatos que aparecen con menos chances son Nelson Ávila, del Partido Innovación y Unidad, y Mario Rivera, del Partido Demócrata Cristiano de Honduras.
En la previa a los comicios, tanto Javier Milei como Donald Trump apoyaron a Nasry Asfura, el candidato vinculado al liberalismo más competitivo en las encuestas.