La incertidumbre continúa reinando en el norte provincial respecto al futuro de Algodonera Avellaneda. En diálogo con La Nueva Nueve, Juan Carlos Bandeo, referente de los trabajadores textiles, actualizó el estado del conflicto y manifestó la preocupación del sector por la falta de ingresos de gran parte de la plantilla y el riesgo de quiebra que acecha a la firma.
El reclamo por la rotación
Bandeo confirmó que, desde mediados de abril, la planta comenzó a operar con un grupo reducido de 75 trabajadores distribuidos en dos líneas de producción (Open End y convencional). Sin embargo, denunció que todavía hay entre 140 y 150 empleados “quincenales” que permanecen afuera.
“Tuvimos una audiencia el 5 de mayo en la Secretaría de Trabajo donde reclamamos saber qué van a hacer con la gente que está afuera. Propusimos un plan de rotación de personal porque los que están afuera también saben manejar las máquinas. Necesitamos que todos tengan la posibilidad de trabajar y cobrar algo”, explicó el dirigente gremial.
Deudas salariales y aportes
La situación económica de los trabajadores es asfixiante. Según Bandeo, la empresa adeuda salarios desde diciembre y enero, y aún no se ha firmado un acuerdo para el esquema de pagos de los meses de 2024.
Además, el sindicato instó a la empresa a regularizar el pago del formulario 931: “Pedimos que hagan los aportes para que, por lo menos, la gente que está afuera pueda cobrar las asignaciones por sus hijos. Hoy no están recibiendo ni siquiera eso”, lamentó.
Semana de definiciones judiciales
El futuro de la algodonera depende de lo que suceda en las próximas horas en el ámbito judicial. El pasado 8 de mayo se realizó una audiencia informativa en el juzgado donde se analizó la propuesta de la empresa a sus acreedores.
“El Banco Nación es el acreedor más grande y ya había rechazado una propuesta anterior por considerarla inaceptable. Algodonera presentó una nueva oferta que se está estudiando. Este jueves es la reunión decisiva”, advirtió Bandeo.
El dirigente explicó que el viernes vence el período de exclusividad: “Si no hay acuerdo con el Banco Nación, la empresa va camino a la quiebra o al cramdown (salvataje), que es lo que queremos evitar para preservar los puestos de trabajo”.
Crisis en el sector textil
Finalmente, Bandeo vinculó la situación local con el contexto nacional, señalando que la industria textil es una de las más golpeadas por la apertura de importaciones y la caída estrepitosa del poder adquisitivo. “Muchos compañeros están haciendo changas, pero la mayoría tiene mucha antigüedad y no quiere perder sus años de trabajo. Estamos esperando que la industria nacional reaccione porque la competitividad nos está matando”, concluyó.
