La industria metalúrgica atraviesa uno de sus momentos más críticos desde la pandemia. En mayo, la actividad cayó 5,1% interanual y 1,4% en relación a abril, acumulando en lo que va del año una contracción del 6%, según el último relevamiento de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA).
El dato más preocupante es la fuerte caída en el uso de la capacidad instalada, que descendió a 39,8%, el nivel más bajo desde mayo de 2020, cuando la economía aún operaba bajo restricciones sanitarias. De acuerdo al informe, se trata de un nivel que “refleja un uso muy acotado del aparato productivo y confirma el carácter recesivo del actual escenario industrial”.
A nivel sectorial, el comportamiento fue mayoritariamente negativo. Solo Carrocerías y Remolques logró un leve crecimiento (+1,9%), mientras que el resto de los rubros mostró caídas: Fundición (-8,9%), Maquinaria Agrícola (-8,6%), Bienes de Capital (-6,8%), Equipamiento Médico (-6,3%), Otros Productos de Metal (-4,4%), Autopartes (-2,9%) y Equipos y Aparatos Eléctricos (-2,6%).
Las expectativas tampoco son alentadoras. Según el relevamiento, 7 de cada 10 empresas no esperan mejoras en su nivel de producción en los próximos tres meses. En paralelo, el empleo en el sector retrocedió 2,2% interanual y 0,2% mensual.
Retrocesos generalizados por regiones
Por regiones, las principales provincias metalúrgicas volvieron a mostrar caídas generalizadas. Buenos Aires lideró el descenso con un -5,9%, seguida por Santa Fe (-5,1%), Córdoba (-4,1%), Entre Ríos (-3,8%) y Mendoza (-2,4%). En el caso santafesino, la baja estuvo vinculada principalmente a la caída en maquinaria agrícola, un rubro que venía actuando como sostén en meses anteriores.
El panorama refuerza la tendencia contractiva de la industria metalúrgica, con niveles de actividad y utilización de capacidad que no logran recuperarse y un escenario de incertidumbre que se extiende hacia los próximos meses.
