La situación hídrica en los Bajos Submeridionales continúa complicando a numerosas familias rurales del norte santafesino. En el distrito La Gallareta, departamento Vera, los caminos permanecen intransitables y algunas familias solo pueden trasladarse a caballo, mientras la comunidad educativa busca alternativas para garantizar la continuidad escolar.
En diálogo con Amanecer no es poco, Mauricio Serfaty, docente y director de la Escuela N° 6328 “Vicente de Echeverría”, ubicada en el paraje El Palmar, describió la compleja realidad que atraviesan desde las primeras lluvias de abril.
Caminos intransitables y familias aisladas
Serfaty explicó que el camino conocido como “El 55” quedó prácticamente inutilizable y que la situación afecta especialmente a las familias que viven en la zona. “Los caminos directamente son intransitables. No se pasa ni en 4×4, nada”, señaló.
Según relató, algunas familias permanecen en sus hogares porque no ingresó agua a las viviendas y además deben cuidar sus animales, pero quedaron prácticamente aisladas. “Solamente a caballo cuando se puede”, sostuvo.
El director de la escuela puso el foco en las dificultades cotidianas que enfrentan los habitantes del lugar. Contó que hay familias con personas mayores, niños y personas en silla de ruedas que deben recibir mercadería y elementos básicos a caballo. Incluso mencionó casos en los que deben trasladar garrafas para poder cocinar.
La situación también dificulta el acceso de los alumnos a la escuela. Algunos deben recorrer entre 15 y 20 kilómetros y atravesar varios puentes en malas condiciones. “No es fácil pasar por ahí con una criatura, que se meta la pata del caballo, que se tumbe, lo que sea”, advirtió Serfaty.
Ante este escenario, algunos estudiantes no pueden concurrir a clases con normalidad. “Hay algunos que directamente no vienen. Uno los mantiene con tareas, trata de cuando salen hacerles un cuadernillo, fotocopias, como para que vayan haciendo”, explicó.
Los vecinos repararon los caminos
El director también destacó que fueron los propios vecinos quienes comenzaron a buscar soluciones ante la falta de transitabilidad. Cuando el agua comenzó a bajar, quedaron varios sectores cortados sobre un camino alternativo.
“Los mismos vecinos empezaron a arreglar con sus propios medios, con su tractor, con su camioneta, buscando bolsas, cargando con palo las bolsas y poniendo para que no pase el agua”, relató.
Serfaty señaló que permanece en contacto con su supervisora del Ministerio de Educación y que analizan alternativas ante la posibilidad de que las condiciones empeoren. Entre ellas, mencionó la experiencia de las clases virtuales durante la pandemia, aunque remarcó que la conectividad sigue siendo un problema para varias familias.
“Se los trata de ayudar como sea, como se pueda. A través de cuadernillos, de fotocopias, de alguna manera uno lo va remando”, resumió.
Además, advirtió sobre el impacto que podría tener el fenómeno de El Niño en los próximos meses. “Si ya estamos así, imagínense lo que va a ser noviembre, diciembre, cuando venga el resto del Niño”, planteó.
Serfaty aclaró que los cortes de caminos son habituales en la zona, aunque consideró que la situación actual es especialmente compleja. “Yo estoy hace once años en esa escuela. Siempre se corta, siempre, siempre”, afirmó.
Mientras tanto, el acceso por un camino alternativo permite llegar a la institución, aunque implica un recorrido mucho más extenso. El docente remarcó que el problema del camino 55 continúa sin una solución y reclamó que las familias puedan contar con asistencia y vías de comunicación transitables.
