Las fuerzas armadas iraníes, a través del mando operativo Khatam Al-Anbiya, dejaron en claro que el bloqueo total de la vía marítima es una posibilidad concreta si se concretan las amenazas de Washington.
“Si se concretan las amenazas de Estados Unidos contra las plantas de energía de Irán, el estrecho de Ormuz será completamente cerrado y no se reabrirá hasta que nuestras instalaciones destruidas sean reconstruidas”, afirmaron desde el organismo militar.
Actualmente, el tránsito por el estrecho ya se encuentra severamente limitado. Según datos de la firma Kpler, apenas un cinco por ciento de los buques logra cruzar en comparación con los niveles previos al conflicto, lo que evidencia el impacto inmediato de la crisis.
La advertencia iraní llega después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzara un ultimátum de 48 horas para que Irán reabra completamente el estrecho.
Trump también descartó cualquier posibilidad de negociación a corto plazo y aseguró que Washington mantiene la supremacía militar en el conflicto, en un contexto de creciente tensión regional.
Tras el ultimátum, Irán indicó que el estrecho seguirá abierto solo para embarcaciones que no pertenezcan a países considerados enemigos, mientras exige coordinación previa para el resto de los buques.
El impacto en los mercados energéticos.
El precio del petróleo superó los u$s119 por barril antes de estabilizarse en u$s108,65, reflejando la volatilidad que genera la crisis.
Frente a la crisis, más de 20 países, en su mayoría europeos junto a Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, manifestaron su intención de garantizar el tránsito seguro en el estrecho de Ormuz.
“Expresamos nuestra disposición a contribuir con los esfuerzos apropiados para garantizar el paso seguro a través del Estrecho. Agradecemos el compromiso de las naciones que están participando en la planificación preparatoria”, señalaron en un comunicado conjunto.
