El presidente Javier Milei trazó un amplio diagnóstico sobre su gestión, la situación económica y el escenario político interno y externo en una entrevista con el diario español El Debate, donde defendió con énfasis el ajuste fiscal, cuestionó a la vicepresidenta Victoria Villarruel y ratificó su alineamiento con Estados Unidos e Israel en un contexto internacional atravesado por la escalada con Irán.
En el plano económico, el mandatario aseguró que heredó una situación “crítica”, caracterizada por alta inflación, déficit fiscal, reservas internacionales negativas y un elevado nivel de deuda. En ese marco, sostuvo que la Argentina acumuló 22 crisis económicas en el último siglo, la mayoría de ellas vinculadas al desequilibrio fiscal, lo que —según su visión— explica la necesidad de un ajuste profundo y rápido.
Milei defendió las medidas implementadas desde el inicio de su gestión y afirmó que su administración llevó adelante “el ajuste fiscal más grande de la historia de la humanidad”, con una reducción del gasto público del 30% en términos reales y la eliminación del déficit en pocos meses. Según explicó, ese proceso incluyó la baja de más de 20 impuestos, la eliminación del financiamiento monetario y una fuerte desregulación de la economía.
El presidente rechazó las advertencias iniciales sobre un impacto recesivo severo y sostuvo que la economía comenzó a mostrar señales de recuperación. Destacó la mejora en los indicadores de actividad hacia fines de 2024 y la desaceleración de la inflación mayorista, aunque reconoció que aún resta avanzar en la corrección de precios regulados para consolidar la tendencia a la baja en el índice general.
“Si tomamos los datos de diciembre de 2024 contra el mismo mes del año anterior, crecimos 6,6 %. Es decir, hicimos el ajuste fiscal más grande de la historia de la humanidad, bajando un 30% el gasto público en términos reales. En términos de dinero, le devolvimos a los argentinos 90 mil millones de dólares. Pero no solo eso, sino que la economía de ese año creció 6,6 % con el mismo indicador”, señaló sobre la actividad.
En relación a la inflación, Milei afirmó: “Queda pendiente una gran corrección de precios regulados que hace que vaya a tardar más en verse el efecto sobre la inflación. El año pasado la minorista terminó con un 32 % de aumento y la mayorista en un 24 %. Esta va camino de estar en torno al 10% y la del consumidor, en torno al 20 por ciento. Tenga en cuenta que todavía quedan las correcciones de precios regulados, los relativos a materias primas y el salto en el precio del petróleo”.
El Presidente también hizo una reflexión sobre el ejercicio del poder y admitió que gobernar resultó más complejo de lo que imaginaba. “Hay muchísimas más dificultades de las que uno se imagina”, señaló, y describió la experiencia como estar en una “silla eléctrica”, en alusión a la presión permanente que implica la gestión.
Milei profundizó sus críticas hacia la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien acusó de haber intentado “boicotearlo” y “traicionarlo”. Según sostuvo, esas tensiones no son recientes, sino que se remontan incluso a antes de la llegada al poder.
El mandatario vinculó estos conflictos con episodios como el tratamiento de la Ley de Bases y la firma del Pacto de Mayo, y cuestionó los vínculos de la vicepresidenta con sectores que, según afirmó, mantienen una postura crítica hacia el Gobierno.
En el plano judicial y económico, Milei también celebró un fallo favorable en Estados Unidos vinculado a la expropiación de YPF, al que consideró un alivio significativo para las cuentas públicas.
En materia de principios, el Presidente insistió en que el eje de su programa es el respeto irrestricto a la propiedad privada, al que definió como condición indispensable para el crecimiento económico. “Si usted defiende la propiedad, defiende la libertad y va a progresar”, afirmó, al tiempo que vinculó ese enfoque con las ideas clásicas del liberalismo económico.
En el frente internacional, Milei reforzó su alineamiento con Estados Unidos e Israel en medio de la escalada de tensiones con Irán. El mandatario elogió al expresidente estadounidense Donald Trump, a quien calificó como “el mejor presidente de la historia de los Estados Unidos”, y sostuvo que “el mundo debería estar agradecido infinitamente por su contribución para salvar Occidente”.
