El concejal de la ciudad de Santa Fe, Jorge Andrés Fernández, visitó los estudios de LT9 y realizó un duro diagnóstico sobre la situación de seguridad en la capital provincial. Si bien reconoció que la tasa de homicidios mantiene una tendencia a la baja desde 2020, alertó sobre un crecimiento sostenido de los robos y hurtos que el Estado “no publica ni discute”.
La “invisibilidad” del delito predatorio
Fernández, especialista en seguridad y exfuncionario del área a nivel provincial, señaló una brecha entre las estadísticas oficiales y la realidad de los barrios. “El Estado provincial solo publica datos de homicidios porque le conviene, pero no los datos de delitos predatorios —robos y escruches— que es lo que genera la sensación de inseguridad”, afirmó.
En este sentido, hizo hincapié en la violencia que representan los ingresos a las viviendas. “Entrar al patio o a la casa de alguien es una vulneración del espacio de intimidad tremenda. Las consecuencias psicológicas y el miedo que genera son muy grandes, y es la demanda más importante que recibimos de los vecinos”, detalló el edil.
Críticas al sistema de monitoreo y la GCI
Para el concejal, la inversión municipal en tecnología no está dando los resultados esperados debido a la falta de un plan coherente. “Podés tener las mejores cámaras del mundo, pero si no sabés dónde las ponés, para qué y quién está mirando, no funciona”, disparó. Según Fernández, el sistema de monitoreo municipal sirve hoy más como prueba para investigaciones penales que para prevenir el delito.
También fue crítico con las patrullas mixtas: “Subir a uno o dos policías a las camionetas de la GCI tiene impacto cero. El municipio dedica una parte importante de nuestro dinero a programas de seguridad sin haber medido nunca su impacto real”.
El desafío de la Carta Orgánica: ¿Policía Municipal?
Mirando hacia el futuro, Fernández planteó que el proceso de autonomía municipal que se avecina es la oportunidad ideal para un cambio de paradigma. “El año que viene, en el marco de la Carta Orgánica, tenemos la oportunidad de pensar en un sistema policial municipal en serio”, propuso.
Para el concejal, Santa Fe necesita una fuerza local que no dependa exclusivamente de la “coordinación, a veces buena y a veces mala” con el gobierno provincial. “Necesitamos un sistema de seguridad local con una policía propia, un plan basado en diagnósticos claros y gente seria trabajando en ello”, concluyó.
