La FIFA dio a conocer una batería de modificaciones que comenzarán a regir en el Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Las nuevas disposiciones apuntan principalmente a reforzar el control disciplinario dentro del campo de juego, en un intento por mejorar la transparencia y evitar conductas que puedan generar conflictos o situaciones difíciles de evaluar.
Uno de los puntos más llamativos tiene que ver con las discusiones entre futbolistas. A partir de ahora, los jugadores que recurran a gestos como taparse la boca mientras dialogan con rivales podrán ser expulsados. Desde la FIFA consideran que este tipo de acciones impide una correcta lectura de lo que sucede en esos intercambios y dificulta la detección de posibles insultos o expresiones inapropiadas.
En la misma línea, también se pondrá el foco en las reacciones frente a decisiones arbitrales. Aquellos futbolistas que abandonen el terreno de juego en señal de disconformidad podrán recibir la misma sanción, en una medida que busca desalentar protestas exageradas o actitudes que atenten contra el normal desarrollo del partido.
Además de las cuestiones disciplinarias, el Consejo de la FIFA introdujo ajustes en el sistema de amonestaciones. Con el nuevo formato del Mundial, que contará con 48 selecciones y más instancias eliminatorias, se resolvió que las tarjetas amarillas se reinicien en determinados momentos clave del torneo. De esta manera, se limpiarán tras la fase de grupos y nuevamente una vez finalizados los cuartos de final, evitando así que acumulaciones condicionen etapas decisivas.
Estas modificaciones forman parte de una estrategia más amplia del organismo para adaptar el reglamento a un contexto de mayor exposición mediática y exigencia competitiva. El objetivo es claro: promover un juego más limpio, ordenado y controlado en el evento más importante del fútbol mundial.
En paralelo, la FIFA también ratificó detalles de otras competencias internacionales, entre ellas el Mundial Sub 17, que tendrá lugar en Qatar de noviembre a diciembre. Con este panorama, el fútbol global comienza a prepararse para una cita que no solo será histórica por su magnitud, sino también por las nuevas reglas que marcarán un antes y un después dentro de la cancha.
