Representantes de las pastorales sociales de Santa Fe y Rosario expusieron este miércoles en el plenario de las tres comisiones que analiza el proyecto sobre “trapitos“.
Los legisladores que forman parte de las comisiones de Seguridad Pública, Presupuesto y Hacienda, y de Asuntos Constitucionales y Legislación General escucharon a los referentes de la Iglesia Católica, además del Foro contra la Impunidad y por la Justicia.
Tras la reunión, el Asesor Espiritual de la Pastoral Social, Andrés Clausen, aclaró que “desde la iglesia no nos toca resolver un tecnicismo que es muy complejo” pero remarcó que “como ciudadanos todos estamos que buscar el bien común, atender las distintas partes y tener un contacto con toda la realidad. Nadie va a estar en contra de que se respete la dignidad de todas las personas, no se puede dejar a nadie afuera”.
“No puede quedar nadie afuera y aquí nuestro aporte tiene que ver especialmente con eso” aseveró Clausen, y agregó que “la Iglesia no determina una prohibición o una no prohibición, sino que nosotros fuimos estableciendo principios que aún en el caso de que se llegue a una prohibición deberían ser tenidos en cuenta”.
En este sentido, precisó que debe haber una gradualidad. “Sabemos que hay personas que han tenido menos oportunidades, hay un contexto de precarización laboral, sin duda que hay muchas personas que están buscando ese trabajo y hoy buscan esa solución como lo inmediato” indicó.
Por último, Clausen señaló que “la prohibición simplemente va a ser un desplazamiento de la problemática” y que el “excesivo control no nos parece la solución más adecuada en lo inmediato”. Concluyó diciendo que “tenemos que llegar a un abordaje integral y también llegar entre todos a este diálogo, a esta escucha, que es lo que valoramos justamente hoy”.
