El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó este sábado que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma de forma interina las funciones del presidente Nicolás Maduro, tras su arresto por parte de Estados Unidos luego del bombardeo en Caracas.
Rodríguez, de 56 años, llega al centro del poder con un perfil técnico y una red de vínculos con empresarios, diplomáticos e inversores extranjeros. Aunque nunca rompió públicamente con el aparato del madurismo/chavismo, su figura es vista por sectores económicos como un puente posible entre el viejo régimen y una normalización gradual. Su capacidad para sostener ese equilibrio, y para cumplir con las condiciones impuestas por Washington, definirá el futuro inmediato de Venezuela.
“Estados Unidos trabajará con los líderes actuales de Venezuela si toman “las decisiones adecuadas”, dijo el domingo el secretario de Estado, Marco Rubio, después de una operación estadounidense en la que capturó y sacó del país al presidente Nicolás Maduro.
“Vamos a juzgar todo por lo que hagan, y vamos a ver qué hacen”, dijo Rubio en el programa “Face the Nation” de CBS News. “Sí sé esto: que si no toman las decisiones adecuadas, Estados Unidos mantendrá múltiples palancas de presión”, añadió.
A última hora del sábado, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que Delcy Rodríguez asuma la jefatura del Estado. En un comunicado oficial, la presidenta de la Sala Constitucional, Tania D’Amelio, sostuvo que la Constitución establece que el vicepresidente debe reemplazar al presidente en casos de ausencia, como el que atraviesa el país tras la operación militar estadounidense.
Donald Trump afirmó que Delcy Rodríguez podría liderar una etapa de transición en Venezuela, aunque la vicepresidenta rechazó cualquier subordinación a Washington.






















