Las madres de Jeremías Monzón, el adolescente santotomesino asesinado el 18 de diciembre frente a la cancha de Colón, y de Delfina Pérez, la joven de 15 años atacada brutalmente en San Cristóbal, se reunieron este jueves con abogados y allegados para visibilizar la inseguridad, exigir justicia y transformar su dolor en acción.
Durante el encuentro, las familias impulsaron la baja de la edad de imputabilidad y reclamaron que los responsables menores de edad sean penados por sus actos.
Actualmente, Delfina se encuentra recuperándose en el Hospital José María Cullen tras ser intervenida quirúrgicamente.
El encuentro de las familias
“Necesitamos transmutar este dolor y seguir ayudando a familias víctimas, ya sea que fueron agredidos o incluso asesinados por menores de edad, para que juntos logremos bajar edad de la ley de imputabilidad”, compartió la Virginia.
Luciana, mientras acompaña a Delfina en su recuperación tras la cirugía reconstructiva, denunció que el hostigamiento continúa a través de redes sociales, “quieren que me calle, pero no me voy a callar, no hasta que se haga justicia. Solo quiero que mi hija esté bien y que se haga justicia”.
Acción política y legislativa
Virginia Monzón explicó que mantiene comunicación con la diputada nacional Valentina Ravera y fue invitada a participar de las comisiones del Congreso que comenzarán a trabajar en febrero.
El objetivo es debatir la baja de la edad de imputabilidad, otras medidas de protección para víctimas de delitos cometidos por menores y la creación de institutos especializados para jóvenes peligrosos.
La situación actual de Delfina
Delfina continúa internada en el hospital Cullen, donde cursa el postoperatorio con curaciones y tratamiento antibiótico, mostrando evolución favorable.
No obstante, enfrenta un daño psicológico profundo, con pesadillas y crisis de angustia, que requerirá tratamiento prolongado.
Ambas familias insisten en que la impunidad frente a menores peligrosos no puede ser la respuesta. Reclaman justicia, seguridad y cambios legislativos que protejan a las víctimas y eviten que otras familias pasen por situaciones similares.
“Es urgente que se tomen medidas, no podemos vivir con miedo mientras los agresores actúan sin consecuencias”, concluyeron.






















