El fuerte aumento en la tarifa del puente Rosario-Victoria y el anuncio de nuevos peajes sobre rutas nacionales reavivaron el debate sobre el financiamiento de la infraestructura vial.
En diálogo con Está Pasando, el coordinador del Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial (CONADUV), Ricardo Lasca, cuestionó el esquema impulsado por el Gobierno nacional y sostuvo que el sistema actual “no es un peaje, sino un impuesto al tránsito” que termina encareciendo el transporte y el precio de los productos.
“El costo termina pagándolo toda la sociedad”
Lasca comenzó diferenciando el concepto de peaje del mecanismo que, según afirmó, funciona actualmente en el país.
“No estamos en contra del peaje. Esto no es un peaje, es un impuesto al tránsito. El verdadero peaje se cobra cuando se construye una obra nueva, luego se recupera la inversión con una tarifa razonable y existe un camino alternativo libre de pago”, explicó.
El dirigente sostuvo que el modelo vigente en Argentina fue implementado durante la década del 90 sobre rutas ya existentes y sin alternativas gratuitas, por lo que consideró que se trata de un sistema “claramente inconstitucional” y de “doble imposición”.
En ese sentido, remarcó que el impacto económico excede a quienes utilizan las rutas.
“Este falso peaje se traslada al precio del transporte de cargas y de pasajeros y, por ende, a todos los precios de la economía. Cuando una persona compra un sachet de leche también está pagando ese costo”, afirmó.
Críticas al aumento del puente Rosario-Victoria y a las nuevas concesiones
En lo que se refiere al aumento del peaje del puente Rosario-Victoria, Lasca cuestionó el incremento aplicado y señaló que se trata de una infraestructura cuya construcción ya fue financiada con fondos públicos.
“Es un puente que está recontrapagado y amortizado. Ahora se lo entregan a una concesionaria para cobrar tarifas siderales. Un camión va a pagar 45.000 pesos para cruzar y 90.000 pesos ida y vuelta por recorrer apenas 50 kilómetros. Es un disparate”, señaló.
Además, advirtió que el nuevo esquema prevé la instalación de más estaciones de cobro en distintas rutas nacionales.
“Van a colocar un peaje cada 90 kilómetros. En la Ruta Nacional 11 habrá cinco peajes en apenas 500 kilómetros y no se prevén obras de ampliación como autovías o autopistas. Es un sistema pensado para cortar el pasto y tapar baches”, criticó.
Por otra parte, también expresó su desacuerdo con el destino de los recursos provenientes del impuesto a los combustibles.
“Se recaudan alrededor de 3.000 millones de dólares por año. Con ese dinero podrían hacerse mil kilómetros de autovías nuevas sin necesidad de cobrar peaje, pero esos fondos se desvían a otros destinos”, sostuvo.
Finalmente, aseguró que desde la entidad vienen impulsando proyectos legislativos y acciones judiciales para modificar el sistema.
“Tenemos propuestas y proyectos de ley presentados en el Congreso, pero no se tratan. Lo único que pedimos es que se cumpla la Constitución y que las rutas se financien de manera transparente, sin seguir castigando a los usuarios”, concluyó.
