Las principales petroleras que operan en Argentina comenzaron a aplicar aumentos de entre 2% y 5% en los precios de los combustibles, con variaciones según la región del país.
La única excepción, por el momento, es YPF, que mantiene los valores vigentes en sus estaciones de servicio. Sin embargo, no se descarta que la compañía se sume posteriormente a la actualización que ya implementaron otras empresas.
La modificación implica el fin del esquema de estabilidad que las petroleras y refinadoras venían aplicando desde mayo, luego de un incremento de hasta 30% en los precios. Ese acuerdo contemplaba mantener los valores mientras el petróleo se ubicara por encima de los US$80 por barril, con un mecanismo posterior de compensación.
La decisión de actualizar los precios se produjo luego de que el Brent volviera a superar los US$100 durante las operaciones de este jueves. El barril llegó a ubicarse en torno a los US$105, en medio de declaraciones cruzadas entre Estados Unidos e Irán.
Con el nuevo escenario internacional, las empresas trasladaron parte del incremento del costo del crudo a los surtidores argentinos. El impacto sobre los precios finales será diferente según la compañía y la zona del país.
Al haberse aplicado los aumentos sobre el cierre del mes, el efecto sobre la inflación se distribuirá entre noviembre y diciembre.
