Luis Zubeldía dejó de ser el entrenador de Fluminense. La dirigencia del conjunto carioca decidió ponerle punto final al ciclo del técnico argentino pocas horas después del empate 0-0 frente a Independiente Rivadavia, por la ida de una de las series de la Copa Libertadores.
La decisión llegó en un momento delicado para el equipo de Río de Janeiro, que acumula siete partidos sin ganar y atraviesa una marcada caída en su rendimiento. A la eliminación ante Vasco da Gama en la Copa de Brasil se sumaron el empate frente a Botafogo por el Brasileirao y la igualdad ante la Lepra mendocina.
El club comunicó oficialmente la salida de Zubeldía y de sus colaboradores Maxi Cuberas, Carlos Gruezo, Alejandro Escobar y el preparador físico Lucas Vivas. Marcao, asistente permanente de la institución, quedará al frente del plantel de manera interina mientras la dirigencia busca al sucesor.
La despedida del entrenador argentino estuvo acompañada por un episodio que reflejó la tensión que se vivía puertas adentro. Durante una pausa de hidratación en el partido ante Independiente Rivadavia, Zubeldía se mostró visiblemente fastidioso con sus futbolistas y reclamó mayor concentración.
“Presten atención, carajo”, lanzó mientras señalaba a Hércules para exigirle una reacción.
El equipo tampoco logró responder dentro del campo de juego. Fluminense tuvo algunos pasajes de presión y generó aproximaciones, pero careció de profundidad para quebrar a un conjunto mendocino que resistió bien en el Maracaná.
Hulk, una de las principales incorporaciones del equipo, tuvo una actuación discreta y recibió silbidos de los hinchas, al igual que Rodrigo Castillo.
Según la prensa brasileña, la decisión de la dirigencia no estuvo relacionada únicamente con los últimos resultados. El bajo nivel del equipo durante los últimos meses también fue determinante.
En la Libertadores, Fluminense avanzó con lo justo. Terminó segundo en su grupo con ocho puntos y aseguró la clasificación recién en la última jornada, tras vencer 3-1 a Deportivo La Guaira.
Zubeldía cierra su etapa en Fluminense después de 61 partidos, con 30 victorias, 18 empates y 13 derrotas. Durante su ciclo consiguió un cuarto puesto en el Brasileirao, resultado que le permitió acceder a la actual Libertadores, además del subcampeonato del Campeonato Carioca, tras perder la final ante Flamengo.
Ahora, Fluminense deberá definir rápidamente a su nuevo entrenador mientras mantiene en el horizonte el decisivo partido de vuelta frente a Independiente Rivadavia, en Mendoza.
