La Municipalidad de Santa Fe y la Universidad Nacional del Litoral (UNL) iniciaron este viernes un ciclo de capacitaciones destinado a quienes se incorporaron al Programa de Voluntariado UNL ante el fenómeno de El Niño. La propuesta reúne a más de 250 integrantes de la comunidad universitaria y busca conformar una red preparada para colaborar de manera organizada frente a una eventual emergencia hídrica.
La iniciativa es impulsada de manera conjunta por la Dirección de Gestión de Riesgo del municipio y la Secretaría de Extensión Universitaria de la UNL, con la participación del Consejo Asesor de la Universidad. El objetivo es vincular las capacidades académicas y operativas de la institución con las estrategias municipales de prevención, asistencia y acompañamiento ante situaciones de riesgo.
El primer encuentro contempla una instancia introductoria para todos los participantes, con contenidos relacionados con el fenómeno de El Niño y el plan de contingencia previsto para la ciudad. Luego, las capacitaciones continuarán con módulos específicos divididos en cuatro áreas: salud integral, ambiente, educación y derechos humanos.
Desde la Municipalidad destacaron la importancia de anticiparse a las emergencias y contar con personas capacitadas para actuar de manera coordinada. El director de Gestión de Riesgo, Mariano Cabal, remarcó que la articulación entre las instituciones permitirá fortalecer la preparación de la comunidad y brindar respuestas más rápidas y eficientes ante una eventual situación crítica.
También señaló que el trabajo con la UNL se suma a otras acciones que el municipio desarrolla en barrios, vecinales, jardines y escuelas, donde se difunden protocolos y herramientas para la elaboración del Plan de Contingencia Familiar.
Por su parte, la secretaria de Extensión Universitaria de la UNL, Lucrecia Wilson, destacó la participación de estudiantes y graduados de distintas carreras. Según explicó, los voluntarios podrán especializarse en las áreas definidas junto al municipio y continuarán con las instancias formativas durante las próximas semanas, al menos hasta la primera quincena de noviembre.
La capacitación también convocó a personas con experiencias vinculadas a situaciones de emergencia. Noralí Barbona, graduada del Profesorado de Historia, recordó su participación como voluntaria durante las inundaciones que atravesó Santa Fe y explicó que decidió incorporarse nuevamente para colaborar desde las áreas de educación y derechos humanos, además de salud.
Paula Celeste, estudiante de un posgrado en Filosofía, destacó la necesidad de acceder a información confiable para poder transmitirla posteriormente en los ámbitos educativos y barriales. En ese sentido, consideró que la formación previa resulta fundamental para evitar la desinformación y mejorar la preparación colectiva.
El programa contempla acciones para las distintas etapas de una eventual emergencia. En el área de Ambiente se abordarán cuestiones relacionadas con saneamiento, residuos, gestión del riesgo y resiliencia territorial; Salud Integral trabajará sobre prevención y promoción de la salud comunitaria; Educación incluirá propuestas de acompañamiento en espacios comunitarios; y Derechos Humanos se enfocará en la protección de personas en situación de vulnerabilidad, con especial atención en niñez y accesibilidad.
De esta manera, la propuesta busca consolidar una red de voluntariado con herramientas específicas para intervenir de forma responsable y articulada con los equipos técnicos y las autoridades competentes ante una posible emergencia hídrica en la ciudad.
