Matías Módolo tiene claro que la Primera Nacional no da demasiado margen para distraerse. El entrenador de San Miguel, próximo rival de Colón, pasó por Estadio 9 y dejó una extensa charla en la que recorrió distintos aspectos de la categoría, habló de su relación con Iván Delfino y puso el foco en una problemática que excede largamente a los resultados: la violencia y los discursos de odio que atraviesan al fútbol.
Justamente, el sábado tendrá enfrente a un viejo conocido. Módolo destacó la trayectoria de Delfino y, sobre todo, su manera de ejercer la profesión. “Con esos números no busca subir el perfil con cosas raras. No se construye desde el marketing sino desde el trabajo, la seriedad y la honestidad”, remarcó. Y agregó: “Tiene el respeto de los futbolistas que ha dirigido y de nosotros, los entrenadores que lo enfrentamos. Tengo un respeto muy importante por él y siempre le deseo lo mejor, salvo cuando nos enfrentamos”.
El técnico de San Miguel también se refirió a la dificultad de trabajar en un fútbol donde la paciencia parece ser cada vez más escasa. “Los jugadores perciben mucho cuando hay un cambio de discurso y también que si la cosa no va bien en pocas fechas, son los entrenadores los que se hacen responsables”, explicó.
En ese sentido, cuestionó la lógica de cortar procesos ante los primeros malos resultados. “En todos los clubes donde nos respetaron un proceso logramos los objetivos: Centro Español, Midland, Jujuy. En los lugares donde no tuvimos el tiempo para desarrollar nuestro trabajo y nuestra identidad, no lo pudimos terminar”, sostuvo.
Módolo también se mostró contundente al hablar de los episodios de violencia registrados recientemente en la categoría. “Hay que tener mucho cuidado con los discursos de odio”, advirtió, y pidió responsabilidad a todos los protagonistas: “Entrenadores, futbolistas, dirigentes, gente y medios de comunicación”.
“No te habilita pagar una entrada o tener un programa de streaming a decir cualquier barbaridad de cualquier persona o incitar al odio a que lo agredan. Somos seres humanos que estamos trabajando en algo que nos gusta, pero no deja de ser nuestra fuente de trabajo y no dejamos de tener una familia”, expresó.
Sobre el presente de San Miguel, la victoria del último fin de semana fue un verdadero alivio. “¡Como que salga el sol acá en Buenos Aires! No se aguantaba más”, bromeó. Y explicó: “Ya veníamos mereciendo, el equipo venía mejorando mucho, no se nos daban los resultados. Cuando el resultado no se da es más difícil corregir porque la confianza no es la óptima”.
De cara al choque con Colón, Módolo sabe que tendrá enfrente a un equipo diferente al que enfrentó con Gimnasia de Jujuy. “Es un Colón con un cambio de entrenador, que recupera jugadores que están con muy buenos niveles individuales”, analizó. Sin embargo, dejó clara su intención: “Tenemos que hacer mucho más hincapié en nuestra propuesta, en lo que nosotros tenemos que hacer bien y en que se preocupe más Colón por San Miguel que al revés”.
También definió a la actual Primera Nacional como “quizás el torneo más irregular de los últimos años” y anticipó una definición apretada: “Estos cuatro o cinco partidos van a terminar definiendo quiénes se meten en la conversación de arriba y quiénes se meten o no se meten en la de abajo”.
Para Módolo, la clave para sobrevivir en la categoría es mental. “Fortalecerte mucho en la adversidad, hacerte fuerte desde ahí y tratar de estirar las rachas positivas lo más que se pueda”, señaló. Y dejó una frase que resume su mirada: “No hay que confundirse en la victoria ni bajonearse demasiado en la derrota. Hay que mantenerse con aplomo porque esta categoría es muy larga”.
Por último, cuando le preguntaron si ya tenía definido el equipo para enfrentar al Sabalero, Módolo eligió el misterio y le puso picante a la previa: “Ya tengo todo, pero a un viejo zorro como Delfino no hay que darle ventaja, ni él me la va a dar a mí. Así que que la busque con su cuerpo técnico, que es muy bueno, y nos encontramos el sábado” dijo entre risas, dejando en claro la buena relación que tiene con el entrenador Sabalero.